Cambio Climático

La agencia meteorológica de la ONU advierte que caminamos en la dirección equivocada: las concentraciones de gases de efecto invernadero siguen creciendo y alcanzando nuevos máximos. Además, resalta la importancia de intensificar el uso de sistemas de alerta temprana que fomentar la resiliencia de las comunidades vulnerables frente a los riesgos climáticos actuales y futuros”.

Mientras el planeta siga calentándose, aumentarán los incendios forestales y la contaminación que conllevan, lo que impactará el bienestar de las personas y afectará el entorno natural a medida que los contaminantes del aire se asienten de la atmósfera a la superficie de la Tierra, señala la agencia meteorológica de la ONU.

Un estudio revela un cambio sin precedentes en el régimen de incendios del continente europeo relacionado con el cambio climático. Las zonas afectadas se encuentran en el sur, centro y norte del continente, pero este cambio histórico en el régimen de incendios de Europa es más intenso en el área del Mediterráneo.

Los videojuegos podrían representar una nueva forma de conectar con las personas y comprometerlas con la lucha contra el cambio climático. Misión 1.5, lanzado por la ONU, ha tenido un gran impacto en educar a sus usuarios en cuáles son las soluciones al calentamiento global. Esta industria tiene el alcance potencial de influir en el comportamiento de las personas, sobre todo de los jóvenes.

Un nuevo informe de la agencia meteorológica de la ONU constata que el aumento de sostenido de las temperaturas por el cambio climático continuará en los próximos años. Mientras no cesen las emisiones de gases de efecto invernadero, el clima será cada vez más extremo.

A menos que todos los gobiernos cambien sus políticas energéticas, el planeta será inhabitable, advierte el titular de la ONU, acusando a algunos líderes gubernamentales y empresariales de mentir en cuanto a sus compromisos de reducir su uso de combustibles fósiles y optar por energías limpias. Un nuevo informe revela que entre 2010 y 2019 se produjeron más emisiones de carbono que nunca, pero insiste en que aún se pueden reducir a la mitad para 2030.

A lo largo de 2021 han crecido los impactos del cambio climático y la pérdida de biodiversidad, sin que los gobiernos nacionales ni la COP26 hayan dado los pasos suficientes para su mitigación. En lo positivo, aumenta la oposición a la ganadería industrial con las primeras moratorias, la energía eólica ha superado a la nuclear y los litigios climáticos contra los gobiernos toman fuerza en los tribunales de distintos países.

Más de 150 ONG ecologistas han enviado una carta al vicepresidente primero de la Comisión Europea, Frans Timmermans, y al comisario de Medio Ambiente, Viginijus Sinkevičius, en la que expresan su preocupación por el nivel de ambición de la futura ley europea para la restauración de la naturaleza, que se encuentra en la fase final de preparación por parte de la Comisión Europea.

El mundo experimentó el mes pasado temperaturas récord, pero también anómalas: mientras en Europa y Estados Unidos se batían los registros por la parte alta del termómetro y ardían los bosques, en el Cuerno de África, el sur de la India, gran parte de Asia central y Australia registraron temperaturas inferiores a la media.

El aumento prolongado de las temperaturas y de las precipitaciones incrementa entre cuatro y cinco veces la probabilidad de conflictos más allá de la zona afectada.

Las actividades humanas continuaron creciendo sin descanso durante el segundo año de pandemia llevando a cuatro medidores del calentamiento global a establecer marcas históricas. Para el titular de la ONU, estos indicadores son una sombría confirmación del fracaso de la humanidad en detener el cambio climático.

Incendios, sequías, tormentas... ponen en riesgo algunos de los monumentos y espacios naturales más valiosos del mundo. La UNESCO quiere que las políticas culturales de los Estados tengan en cuenta los efectos del calentamiento global.

El año pasado, la temperatura media mundial superó en aproximadamente 1,11 °C los niveles preindustriales (1850-1900). Los siete años más cálidos se han dado todos desde 2015, y los tres primeros lugares de la clasificación corresponden a 2016, 2019 y 2020. Nos acercamos peligrosamente al límite inferior del Acuerdo París para frenar el calentamiento global.

El registro tomado en Siberia durante el verano de 2020 hace “saltar las alarmas” sobre la evolución de las condiciones climáticas. La agencia de la ONU que analiza los fenómenos meteorológicos entiende que la temperatura es “más propia del Mediterráneo que del Ártico” y, a su vez, examina otras máximas pendientes de confirmación.

El texto debe ser mucho más sólido en materia de financiación y adaptación, y debe incluir cifras reales y un plan de ejecución para que los países más ricos apoyen a las naciones menos desarrolladas. Greenpeace recuerda que las y los ministros ahora tienen tres días para mejorar el texto y hacer el trabajo aquí en Glasgow en lugar de dar una patada hacia delante al clima una vez más.