16/07/2025@16:03:45
Las mujeres agricultoras en Perú, como Pascuala Pari, enfrentan desafíos severos debido al cambio climático, que incluye inundaciones y sequías que amenazan sus cultivos y medios de vida. En la región de Ácora, estas agricultoras han formado bancos de semillas para preservar la biodiversidad agrícola y asegurar su sustento. A pesar de su arduo trabajo, enfrentan la falta de derechos legales sobre la tierra, lo que limita su empoderamiento y capacidad de respuesta ante crisis climáticas. Expertos destacan la necesidad de proteger los derechos de las mujeres a la tierra y promover iniciativas que cambien las normas sociales discriminatorias. Las agricultoras están recuperando técnicas tradicionales y fomentando el conocimiento intergeneracional para enfrentar estos retos.
Greenpeace ha lanzado un llamado urgente a la Unión Europea para implementar nuevos impuestos a las empresas fósiles y alcanzar emisiones cero netas para 2040, en respuesta al alarmante aumento de muertes por calor extremo en Europa. En España, casi 10,000 personas han fallecido por altas temperaturas en los últimos tres años, y el cambio climático está exacerbando fenómenos como incendios forestales, inundaciones y sequías. La organización destaca que las olas de calor son el evento más mortal en Europa y exige acciones climáticas ambiciosas para proteger a la población. Con la próxima Cumbre del Clima (COP30) en Brasil, Greenpeace enfatiza la necesidad de compromisos internacionales y planes concretos para abordar esta crisis global.
El Mediterráneo ha experimentado un notable aumento de temperatura en los últimos 40 años, con un incremento medio que ha alcanzado hasta cinco grados por encima de lo habitual. Este fenómeno se relaciona directamente con el cambio climático y sus efectos en el ecosistema marino. En particular, las temperaturas del agua han mostrado una tendencia al alza, siendo 2023 y 2024 años récord con anomalías significativas. Las playas más afectadas son las murcianas, especialmente las del Mar Menor, donde la temperatura media ha subido de 24 °C en 1986 a más de 27 °C en 2023. Este calentamiento no solo afecta la vida marina, sino que también puede influir en la formación de tormentas severas debido a la mayor disponibilidad de energía y humedad en la atmósfera. La crisis climática sigue marcando la pauta en el comportamiento del clima mediterráneo, haciendo urgente la atención sobre sus consecuencias.
Greenpeace celebra la reciente decisión de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, considerada una victoria judicial histórica que prioriza los derechos humanos y el medio ambiente sobre los intereses de la industria fósil. Esta resolución establece que los gobiernos deben tomar medidas urgentes para combatir el cambio climático y que las empresas también tienen responsabilidades en este ámbito. La CIDH ha reconocido el derecho de la naturaleza a mantener sus procesos ecológicos, lo que refuerza la necesidad de un desarrollo sostenible. Este dictamen proporciona una base legal sólida para los planes climáticos que se presentarán en la próxima Cumbre del Clima en Brasil, subrayando el deber de los estados de proteger el futuro frente a la crisis climática.
Greenpeace ha criticado la nueva propuesta de la Comisión Europea para reducir las emisiones contaminantes hacia 2040, argumentando que se queda corta ante la emergencia climática. Aunque se plantea una reducción del 90% de las emisiones netas de carbono, la organización sostiene que esto no cumple con las recomendaciones científicas y permite compensaciones que evitan recortes efectivos dentro de la UE. Greenpeace advierte que esta estrategia podría retrasar el abandono de los combustibles fósiles y subraya la necesidad de un compromiso más ambicioso para alcanzar emisiones netas cero en 2040. La organización también destaca que algunas medidas propuestas podrían reforzar la acción climática, pero deben ser protegidas de intereses industriales que buscan frenar el progreso ambiental.
El cambio climático está provocando un aumento en la frecuencia e intensidad de las olas de calor en Europa, según la Organización Meteorológica Mundial (OMM). Este fenómeno, considerado un "asesino silencioso", representa una amenaza significativa para la salud de las poblaciones vulnerables. Recientes reportes indican que regiones de Europa, incluyendo España, Portugal, Italia y Grecia, han registrado temperaturas extremas que superan los 45°C. Las ciudades son especialmente afectadas debido al efecto de "isla de calor urbana". Ante este escenario, la OMM está implementando iniciativas para mejorar la respuesta sanitaria y proteger a los grupos más afectados por el calor extremo.
El 63 % de la población de Andalucía respiró aire contaminado por encima de los nuevos límites legales establecidos por la Unión Europea, según un informe de Ecologistas en Acción. En 2024, aproximadamente 5,5 millones de andaluces estuvieron expuestos a niveles de contaminación que superan las normativas vigentes. Las ciudades como Algeciras, Córdoba y Sevilla incumplieron los límites anuales de dióxido de nitrógeno. A pesar de una mejora general en la calidad del aire respecto a años anteriores, el cambio climático y la falta de implementación efectiva de zonas de bajas emisiones agravan la situación. La organización destaca la necesidad urgente de que las administraciones adopten medidas eficaces para cumplir con las nuevas directivas antes de 2030.
La Universidad de Cádiz ha instalado una boya oceanográfica de última generación en la Bahía de Cádiz para monitorizar el impacto del cambio climático. Este proyecto, parte del Laboratorio Costero de Monitorización Multiescalar Avanzada (MLab-Bahía), permitirá medir variables como temperatura, pH y oxígeno disuelto en tiempo real. La información recopilada será crucial para evaluar la calidad del agua y la productividad biológica, fundamentales para la pesca local y la sostenibilidad del ecosistema. Además, contribuirá a anticipar los efectos del cambio climático y mejorar la gestión ambiental en la región.
|
Las tormentas de arena y polvo afectan a más de 330 millones de personas en 150 países, causando muertes prematuras, problemas de salud y pérdidas económicas significativas. Estas tormentas, que pueden reducir la producción agrícola en un 20%, son exacerbadas por la degradación del suelo y la mala gestión del agua. A pesar de ser un fenómeno natural, su impacto se ha intensificado, convirtiéndose en un reto global que requiere acción coordinada. La Organización Meteorológica Mundial advierte sobre las graves consecuencias para la salud pública y la economía, instando a una mayor inversión en sistemas de alerta temprana y seguimiento de datos para mitigar sus efectos.
La crisis climática ha triplicado las muertes por calor en Europa, según un estudio del Imperial College London y la London School of Hygiene & Tropical Medicine. Durante la ola de calor del 23 de junio al 2 de julio, se registraron miles de muertes en 12 ciudades europeas. Greenpeace exige que las empresas de combustibles fósiles asuman su responsabilidad y paguen por los daños causados. Activistas destacan que es urgente implementar multas e impuestos a estas empresas para hacer frente a los crecientes costos climáticos y sanitarios. La situación ha llevado a restricciones laborales y al cierre de escuelas en varios países europeos. Una encuesta indica que el 90% de los españoles apoya gravar a las petroleras por sus impactos climáticos.
Un análisis de los datos de AEMET revela que las olas de calor en España han evolucionado significativamente en los últimos 50 años, siendo más tempranas y prolongadas. Se prevé que junio de 2025 sea uno de los meses más cálidos registrados, con episodios extremos que se han vuelto comunes en este periodo. Desde 1975, Cuenca ha liderado el número de olas de calor, mientras que la última década ha visto un aumento notable en su frecuencia. El cambio climático juega un papel crucial en esta tendencia, haciendo que temperaturas extremas sean al menos cinco veces más probables debido a la actividad humana. Este fenómeno no solo afecta a España, sino también a otras regiones de Europa como Francia e Italia.
La Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO) destaca en un nuevo informe que los 1300 millones de jóvenes del mundo, especialmente aquellos en países de ingresos bajos y medianos, jugarán un papel crucial en la transformación de los sistemas agroalimentarios. Este grupo enfrenta desafíos significativos como el aumento de la producción alimentaria, la sustitución de una fuerza laboral envejecida y la adaptación a fenómenos climáticos extremos. La inseguridad alimentaria entre los jóvenes ha aumentado considerablemente, afectando especialmente a África. El informe sugiere que mejorar las oportunidades laborales para esta generación podría incrementar el PIB global en un 1,4%. Se requiere una inversión en capacitación, recursos y modernización para empoderar a los jóvenes en el sector agrícola y abordar las amenazas climáticas que afectan su productividad.
Juan Cruz Cigudosa, secretario de Estado de Ciencia, Innovación y Universidades, destacó en la clausura de la presentación de la Encuesta de Percepción Social de la Ciencia y la Tecnología que la sociedad española exige más rigor y evidencia científica frente a los bulos y la desinformación. La encuesta revela un alto nivel de confianza en la investigación científica y una demanda significativa de mayor inversión en ciencia por parte del Gobierno y las empresas. Además, se anunciaron tres nuevas convocatorias con un presupuesto total de 14,5 millones de euros para impulsar la cultura científica y fomentar la participación ciudadana en el proceso investigativo. Cigudosa subrayó que la ciencia es esencial para fortalecer la democracia y combatir el negacionismo.
Un nuevo estudio del Instituto de Astrofísica de Andalucía revela claves sobre la pérdida de agua en Marte, que alguna vez albergó grandes volúmenes de este recurso. A través del análisis de la oblicuidad del planeta, se ha determinado que durante periodos de alta inclinación del eje, la tasa de escape de hidrógeno era significativamente mayor, lo que contribuyó a la desecación del planeta. Este hallazgo sugiere que Marte pudo haber tenido un océano global de hasta 100 metros de profundidad en su pasado. El estudio tiene implicaciones astrobiológicas importantes, ya que ayuda a entender cuándo Marte pudo haber sido habitable y cómo los cambios climáticos afectan la capacidad de un planeta para sostener vida. Para más detalles, visita el enlace: https://biblioteca.cibeles.net/desvelan-nuevas-claves-para-entender-la-perdida-del-agua-que-albergo-marte-hace-miles-de-millones-de-anos/.
La población de España podría adoptar una Dieta Climática que se basa en alimentos producidos agroecológicamente en el país, alcanzando un 99% de autosuficiencia. Esta dieta, alineada con las recomendaciones de la OMS, triplica el consumo de legumbres y dobla el de verduras, mientras reduce a la mitad el azúcar y limita la carne en un 75%. Implementar esta dieta no solo mejoraría la salud pública, sino que también reduciría las emisiones de gases de efecto invernadero en un 125%, contribuyendo significativamente a mitigar la crisis climática. La propuesta destaca la necesidad de políticas públicas que fomenten la transición agroecológica y promuevan hábitos alimentarios sostenibles.
|
|
|