Incendios forestales

Mientras el planeta siga calentándose, aumentarán los incendios forestales y la contaminación que conllevan, lo que impactará el bienestar de las personas y afectará el entorno natural a medida que los contaminantes del aire se asienten de la atmósfera a la superficie de la Tierra, señala la agencia meteorológica de la ONU.

El mundo experimentó el mes pasado temperaturas récord, pero también anómalas: mientras en Europa y Estados Unidos se batían los registros por la parte alta del termómetro y ardían los bosques, en el Cuerno de África, el sur de la India, gran parte de Asia central y Australia registraron temperaturas inferiores a la media.

El calentamiento global, las sequías y los cambios de uso de la tierra generarán incendios aun en regiones nunca afectadas por esos siniestros, alerta un nuevo informe de la agencia medioambiental de la ONU, que llama a los gobiernos a adoptar estrategias basadas en la prevención y preparación, que integren los conocimientos ancestrales.

El incendio de Navalacruz, en Ávila, es el 15º que sufrimos este verano, el más grave de todos y el cuarto más grave desde que hay registros en España.

Activistas de Greenpeace han escalado la sede de la Comisión Europea en Bruselas para colgar en su fachada una pancarta de 30 metros, con un trampantojo mostrando la Amazonia en llamas bajo el mensaje: “Incendios del Amazonas – Europa culpable”. Los activistas también utilizaron máquinas de humo y cenizas falsas para simular la actual situación de la selva amazónica, cuya temporada de incendios parece que será peor que la de 2019.

Greenpeace en Rusia pide acabar con los recortes en la protección de los bosques por su elevado impacto en el clima y la salud de las personas.

Los siniestros forestales calcinaron un total de 14.693,18 hectáreas entre enero y mayo de este año en España, lo que supone un descenso del 45% respecto a la media de ese mismo periodo durante la última década.
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Un estudio revela un cambio sin precedentes en el régimen de incendios del continente europeo relacionado con el cambio climático. Las zonas afectadas se encuentran en el sur, centro y norte del continente, pero este cambio histórico en el régimen de incendios de Europa es más intenso en el área del Mediterráneo.

Está prevista la declaración por parte del Consejo de Ministros de ‘Zona gravemente afectada por emergencias de protección’ de los espacios afectados por incendios forestales, como el ocurrido la semana pasada en Navalacruz (Ávila).

Nuestros bosques y el territorio en su conjunto están también listos para arder. Las predicciones apuntan a que, si no actuamos, lo peor está por llegar, y en los próximos años podríamos asistir a un número creciente de incendios cada vez más severos.

Hoy se cumple un año de la devastadora ola de incendios simultáneos y coordinados que arrasó la Amazonía brasileña durante dos días y a la que se ha denominado en el país ‘Día del Fuego’. Casi la mitad de los incendios registrados en esos dos días tuvieron lugar dentro de explotaciones ganaderas, pero la mayor parte de los ganaderos vinculados con ellos no han sido acusados hasta la fecha. Los incendios en el Amazonas en agosto de 2019 fueron los peores desde 2010.

El cambio climático genera una 'nueva normalidad' en incendios que sitúan "el planeta en llamas" con más siniestros que son más severos e incontrolables, por lo que conviene actuar contra esta "pandemia mundial" con medidas contra el cambio climático.

Australia continúa ardiendo y ya se ha perdido la vida de unas 25 personas y de cerca de un millón de animales, según las últimas cifras. En los estados de Nueva Gales del Sur, Victoria, Queensland, Australia Occidental y Tasmania se calcula que se han calcinado más de 10 millones de hectáreas (una superficie más grande que Portugal o Corea del Sur) en unos 200 fuegos y la situación aún podría empeorar a medida que siga avanzando el verano. Solo en Nueva Gales del Sur se han perdido más de 1.500 hogares.