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Incendios

Activistas de Greenpeace han escalado la sede de la Comisión Europea en Bruselas para colgar en su fachada una pancarta de 30 metros, con un trampantojo mostrando la Amazonia en llamas bajo el mensaje: “Incendios del Amazonas – Europa culpable”. Los activistas también utilizaron máquinas de humo y cenizas falsas para simular la actual situación de la selva amazónica, cuya temporada de incendios parece que será peor que la de 2019.

Hoy se cumple un año de la devastadora ola de incendios simultáneos y coordinados que arrasó la Amazonía brasileña durante dos días y a la que se ha denominado en el país ‘Día del Fuego’. Casi la mitad de los incendios registrados en esos dos días tuvieron lugar dentro de explotaciones ganaderas, pero la mayor parte de los ganaderos vinculados con ellos no han sido acusados hasta la fecha. Los incendios en el Amazonas en agosto de 2019 fueron los peores desde 2010.

Ante las preocupantes noticias que llegan desde diversas regiones forestales del planeta, Greenpeace alerta de otra posible crisis global en los bosques del planeta como la sufrida durante el verano de 2019, cuando el fuego y los incendios forestales afectaron a millones de hectáreas en varios países de la cuenca amazónica, Siberia Oriental, África o Indonesia, provocando la preocupación de la ciudadanía, gobiernos e instituciones internacionales.

El cambio climático genera una 'nueva normalidad' en incendios que sitúan "el planeta en llamas" con más siniestros que son más severos e incontrolables, por lo que conviene actuar contra esta "pandemia mundial" con medidas contra el cambio climático.

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Greenpeace en Rusia pide acabar con los recortes en la protección de los bosques por su elevado impacto en el clima y la salud de las personas.

El abandono del medio rural incrementa la vulnerabilidad ante los incendios de alta intensidad en España y en el marco de la actual emergencia climática, según destaca Greenpeace en un informe dado a conocer este miércoles, en el que advierte de que los fuegos son "un problema de seguridad nacional" que debe abordarse desde el fortalecimiento del ámbito rural.

Los siniestros forestales calcinaron un total de 14.693,18 hectáreas entre enero y mayo de este año en España, lo que supone un descenso del 45% respecto a la media de ese mismo periodo durante la última década.