Un estudio internacional, con la participación del Centro de Investigaciones sobre Desertificación (CIDE) y otras instituciones, revela que la diversidad de organismos es crucial para la estabilidad de los ecosistemas frente al uso intensivo del suelo. Publicado en Science Advances, el trabajo destaca cómo las características funcionales de las plantas influyen en la respuesta de los ecosistemas a cambios como la agricultura y la urbanización. Los investigadores analizan datos de 300 lugares en Alemania durante 13 años, concluyendo que las estrategias de las plantas afectan no solo su estabilidad, sino también a otros organismos dependientes. Este hallazgo subraya la importancia de considerar las interacciones entre diferentes niveles tróficos para desarrollar prácticas sostenibles en el manejo del suelo.
Un nuevo estudio revela los impactos significativos del cambio climático en la estabilidad de ecosistemas de agua dulce y terrestres, destacando su interconexión a través de flujos de energía y nutrientes. Investigadores del Instituto de Investigación en Cambio Global de la Universidad Rey Juan Carlos han encontrado que los cambios ontogénicos en especies como insectos, anfibios y peces pueden alterar el acoplamiento entre estos ecosistemas, afectando interacciones depredador-presa y la disponibilidad de recursos. Esta investigación subraya la necesidad de comprender cómo el cambio climático influye en los procesos biológicos clave para conservar la función y estabilidad de los ecosistemas.
Un estudio científico revela que las marismas de Doñana se inundarán con agua salobre a finales de siglo debido al cambio climático y el aumento del nivel del mar. Investigadores de Portugal y España han modelado escenarios que muestran que, si se elimina el dique de contención actual, las mareas vivas provocarían inundaciones significativas en esta área protegida. El estudio destaca la importancia de desarrollar modelos hidrodinámicos para evaluar los impactos del cambio climático y guiar decisiones sobre la restauración ecológica en Doñana. Las proyecciones sugieren que sin el dique, la salinidad y la morfología del estuario cambiarían drásticamente.
Un equipo del Instituto de Ciencias Marinas de Andalucía (ICMAN) y el Centro Aeroespacial Alemán (DLR) ha desarrollado una innovadora herramienta para monitorizar las praderas de Posidonia oceanica en el Mar Mediterráneo mediante imágenes satelitales. Este estudio, publicado en la revista GIScience & Remote Sensing, destaca la importancia de estas plantas marinas en la mitigación del cambio climático, ya que pueden secuestrar CO2 hasta 35 veces más rápido que los bosques tropicales. Utilizando imágenes del satélite Sentinel-2, el equipo ha logrado caracterizar la extensión de Posidonia oceanica con un 92,5% de precisión, contribuyendo a la conservación y gestión sostenible de estos ecosistemas vitales. La investigación también proporciona herramientas para evaluar políticas públicas y mejorar la monitorización en zonas menos estudiadas del Mediterráneo.
Un estudio de la Universidad de Oviedo revela que el cambio climático está causando un colapso poblacional en la tarabilla canaria, una especie endémica de Fuerteventura. La investigación muestra una disminución alarmante del 63% al 70% en su población en los últimos 20 años, vinculada a periodos prolongados de sequía que afectan su reproducción. Este fenómeno también impacta otras aves autóctonas de la isla. Los resultados, publicados en la revista 'Science of The Total Environment', destacan la urgencia de abordar los efectos del cambio climático en la biodiversidad canaria.
Un estudio del Instituto Universitario de Investigación Marina (INMAR) de la Universidad de Cádiz revela nuevos efectos de la contaminación en las praderas marinas. La investigación muestra que el exceso de nutrientes, derivado de actividades humanas como el uso de fertilizantes y la contaminación, altera los ciclos de carbono en estos ecosistemas vitales. Esto no solo afecta la biodiversidad marina, sino que también debilita la capacidad de las praderas para actuar como sumideros de carbono. Los resultados indican que, durante el invierno, estas comunidades consumen más carbono del que producen, mientras que en verano, el aumento de luz y temperatura favorece su crecimiento, pero también incrementa la presión por parte de los herbívoros. Este estudio subraya la importancia de gestionar adecuadamente los nutrientes y proteger las praderas marinas para mitigar los efectos del cambio climático.
¿Quieren que sus facturas de alimentación y energía suban aún más?; ¿quieren que sus países dejen de ser competitivos económicamente?; ¿quieren más inestabilidad mundial, que costara muchas vidas preciosas?, planteó uno de los responsables de la reunión a los líderes mundiales, haciendo un poderoso llamado a la necesidad de fijar los objetivos de financiación para las tareas de adaptación y mitigación del calentamiento global.
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Un equipo del Instituto de Ingeniería del Agua y Medio Ambiente (IIAMA) de la Universitat Politècnica de València ha desarrollado una nueva metodología para mejorar el análisis y diseño de sistemas de drenaje urbano ante lluvias torrenciales. Este avance, parte de una tesis doctoral, introduce un modelo innovador llamado tormenta G2P, que simula patrones de lluvias intensas en regiones mediterráneas. La investigación destaca la importancia de adaptar los sistemas de drenaje a los desafíos del cambio climático y la urbanización, proporcionando herramientas más precisas para prevenir inundaciones. Esta metodología se ha aplicado en la Comunitat Valenciana, donde las lluvias torrenciales son cada vez más frecuentes.
Científicos de todo el mundo se reúnen en Alicante del 19 al 22 de enero de 2025 para el 6º Congreso EuroAsiático de Zeolitas (EAZC 2025), donde se abordarán los últimos avances en química y catálisis, con un enfoque especial en las zeolitas. Este evento internacional reúne a aproximadamente 185 expertos de más de 20 países, quienes discutirán cómo la química puede contribuir a enfrentar desafíos globales como el cambio climático. Temas destacados incluyen aplicaciones sostenibles de zeolitas, innovaciones energéticas y estrategias para la captura de CO2. El congreso también premiará a jóvenes investigadores y busca fomentar la colaboración entre ciencia e industria.
Especialistas de toda Europa han solicitado una mayor protección de los océanos para garantizar que continúen beneficiando a la humanidad. En un informe del European Marine Board, coordinado por Gilles Lericolais, se destaca la necesidad de un enfoque multidisciplinario y una gobernanza adecuada para preservar estos ecosistemas vitales. El estudio, en el que participó Carlos Pereira Dopazo de la Universidad de Santiago de Compostela, subraya la importancia de investigar los impactos del cambio climático y otros factores estresantes en los océanos. Se proponen acciones como la movilización de inversiones sostenibles y la creación de bases de datos accesibles para mejorar la vigilancia y gestión oceánica.
Investigadoras de las universidades de La Laguna y Oviedo han desarrollado una innovadora técnica para obtener ADN de cetáceos a partir del aire exhalado, según un artículo publicado en la revista Conservation. Este método no invasivo permite realizar un seguimiento del estado de salud de los cetáceos, específicamente del calderón tropical, con un mínimo impacto ambiental. Utilizando una pértiga de 6 metros, lograron recoger muestras de soplo en solo dos intentos en promedio. Además, se aplicó un protocolo especializado que permitió determinar el sexo genético del 70% de los individuos analizados.
Un informe aprobado por 147 países en Namibia destaca la urgente necesidad de un cambio transformador para frenar el declive de la biodiversidad. El profesor Sebastián Villasante, director de EqualSea Lab, enfatiza que es posible restaurar y conservar la biodiversidad mientras se promueve un desarrollo equitativo. El documento identifica cinco barreras globales que obstaculizan este cambio y propone estrategias como la transformación de sistemas económicos y la inclusión de conocimientos indígenas. Se estima que actuar ahora podría generar hasta 10 billones de dólares anuales y 395 millones de empleos para 2030.
«Los faroles, las argucias y las reglas de juego preconcebidas están consumiendo un tiempo precioso y acabando con la buena voluntad necesaria para un paquete ambicioso», afirma Simon Stiell.
Un nuevo informe advierte que las personas forzadas a huir de la guerra, la violencia y la persecución se encuentran cada vez más en la primera línea de la crisis climática global, expuestas a una combinación letal de amenazas, y sin la financiación y el apoyo necesarios para adaptarse.
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