Las organizaciones no gubernamentales han alzado la voz para señalar que las decisiones sobre el estado de conservación de especies amenazadas están siendo influenciadas por criterios políticos y económicos, en lugar de basarse en evidencias científicas. Esta situación es alarmante, ya que se repite con diversas especies como la anguila, el salmón, la tórtola y la codorniz, que enfrentan un preocupante declive.
Amigas de la Tierra, Ecologistas en Acción, Greenpeace, SEO/BirdLife y WWF han expresado su preocupación por la creciente politización en torno a la conservación de estas especies en España. Las ONG exigen que la protección del medio ambiente se fundamente nuevamente en el conocimiento científico y el interés general, advirtiendo que el caso del lobo es un claro ejemplo de cómo los intereses políticos pueden desplazar a la ciencia en la gestión de la biodiversidad.
Decisiones basadas en intereses políticos
El reciente intento de varias comunidades autónomas de modificar el informe sexenal sobre el estado de conservación del lobo ilustra esta tendencia. Este esfuerzo se basa más en intereses políticos o económicos que en evidencias científicas sólidas. La conservación no debería depender de mayorías políticas temporales ni de presiones sectoriales; debe estar guiada por datos científicos que evalúen adecuadamente el estado de las especies y determinen las medidas necesarias para asegurar su supervivencia.
El caso del lobo destaca aún más al ser excluido del Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (LESPRE) mediante una modificación legislativa que evitó los procedimientos administrativos habituales. Este cambio se realizó sin una evaluación científica que lo justificara adecuadamente.
Impacto en otras especies amenazadas
A pesar de las advertencias científicas sobre la situación crítica del lobo, las comunidades autónomas buscan someter a votación política el informe sexenal que evalúa su estado antes de enviarlo a la Comisión Europea. Este informe debe reflejar una realidad preocupante: el Comité Científico del MITECO recomendó incluir al lobo en el LESPRE, y su inclusión está respaldada por datos recientes que lo clasifican como especie vulnerable.
No obstante, este problema no se limita solo al lobo; afecta también a otras especies. La anguila europea ha visto disminuir drásticamente sus poblaciones. En 2021, el Consejo Internacional para la Exploración del Mar (ICES) concluyó que había superado sus límites biológicos seguros y recomendó cerrar todas las pesquerías relacionadas. Sin embargo, las comunidades autónomas se opusieron a catalogarla como especie en peligro de extinción.
La situación crítica del salmón y otras aves
La situación del salmón atlántico es igualmente alarmante. Según evaluaciones realizadas por la Sociedad Ibérica de Ictiología para la Lista Roja de la UICN, esta especie está muy amenazada en España. Desde 2015 hasta 2024, sus poblaciones han disminuido más del 80%, mientras que gran parte de su hábitat histórico ha quedado inaccesible debido a presas y barreras artificiales. A pesar de esto, sigue permitiéndose la pesca deportiva en numerosos ríos.
Además, dos especies cinegéticas están bajo creciente preocupación: la tórtola europea y la codorniz han visto descender sus poblaciones significativamente (un 37% y un 60.4%, respectivamente). Aún así, no se han implementado medidas adecuadas alineadas con recomendaciones científicas para protegerlas o suspender su caza.
Obligaciones legales y consecuencias ecológicas
Es fundamental recordar que la conservación del patrimonio natural es una obligación legal tanto a nivel europeo como español e incluso constitucional. La protección de especies amenazadas no debería entrar en conflicto con sectores económicos; al contrario, garantiza un futuro viable para los recursos naturales esenciales para diversas actividades productivas.
Aplazar decisiones cruciales solo incrementa el riesgo de que las poblaciones sigan disminuyendo y futuras acciones deban ser más drásticas. La desaparición de una especie trae consigo consecuencias ecológicas, sociales y económicas difíciles de revertir.
Llamado a una acción basada en evidencia científica
Los ecosistemas funcionan como redes complejas donde cada especie tiene un papel irremplazable. Por ello resulta inaceptable aplicar criterios diferentes según los conflictos políticos o económicos generados por cada especie.
La única forma efectiva de abordar la crisis ambiental global es situar su conservación y combatir el cambio climático como prioridades fundamentales en las decisiones públicas.
Por último, se hace un llamado a las administraciones para respetar los procedimientos legales establecidos, fortalecer el papel de comités científicos independientes y fomentar procesos transparentes que faciliten el diálogo con los sectores afectados. Solo así será posible minimizar conflictos y encontrar soluciones consensuadas antes de que sea demasiado tarde.
La noticia en cifras
| Especie |
Cifra |
Descripción |
| Lobo |
N/A |
Excluido del Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial sin evaluación científica. |
| Anguila Europea |
N/A |
Recomendación de cierre total de pesquerías por el Consejo Internacional para la Exploración del Mar. |
| Salmón Atlántico |
80% |
Poblaciones disminuidas entre 2015 y 2024. |
| Tórtola Europea |
37% |
Descenso de poblaciones de 1998 a 2018. |
| Codorniz |
60.4% |
Descenso de poblaciones entre 1998 y 2024. |
Preguntas sobre la noticia
¿Qué denuncian las ONG sobre la conservación de especies amenazadas?
Las ONG denuncian que las decisiones sobre el estado de conservación de especies amenazadas se están tomando por criterios políticos y económicos en lugar de basarse en la ciencia.
¿Cuáles son algunos ejemplos de especies amenazadas mencionadas en la noticia?
Se mencionan varias especies como el lobo, la anguila, el salmón, la tórtola y la codorniz, todas ellas con situaciones preocupantes en cuanto a su conservación.
¿Qué reclaman las organizaciones ambientales respecto a la toma de decisiones sobre conservación?
Reclaman que la conservación de la naturaleza se base en la ciencia, la legalidad y procesos transparentes de decisión, evitando que intereses partidistas influyan en estas decisiones.
¿Cuál es el problema específico relacionado con el lobo en España?
El lobo fue excluido del Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial sin una evaluación científica que justificara ese cambio, lo que ejemplifica cómo las decisiones políticas están desplazando a las científicas.
¿Qué consecuencias tienen las decisiones políticas sobre las especies amenazadas?
Aplazar decisiones necesarias para proteger a estas especies puede aumentar el riesgo de que sus poblaciones sigan disminuyendo y que futuras medidas sean más drásticas.
¿Cómo afecta esto a otras especies además del lobo?
La situación también impacta a otras especies como la anguila europea y el salmón atlántico, cuyas poblaciones han disminuido drásticamente, pero no han recibido las protecciones necesarias debido a presiones políticas.
¿Qué sugieren las ONG para mejorar la situación de conservación?
Sugieren reforzar el papel de los comités científicos independientes y promover procesos transparentes de diálogo con los sectores afectados para minimizar conflictos y buscar soluciones consensuadas.