El Centro Tecnológico ITG se une a la empresa gallega Alfaprogal, filial de Bioflytech, para desarrollar un sistema inteligente que optimice la cría industrial de larvas de mosca soldado negra (Hermetia illucens). Esta iniciativa de investigación y desarrollo, conocida como IAPSI, también cuenta con la colaboración de la Universidade da Coruña (UDC) y propone un modelo ganadero alternativo que prioriza la sostenibilidad, la tecnología y la economía circular. El propósito es establecer un sistema automatizado y escalable que mejore tanto el rendimiento como la huella ambiental de esta producción.
ITG aportará soluciones avanzadas en visión artificial, computación cuántica, Internet de las Cosas (IoT), automatización e inteligencia artificial (IA). Se implementarán sistemas de sensorización y trazabilidad que permitirán monitorear en tiempo real todas las variables del proceso. Gracias a tecnologías avanzadas de procesamiento de imagen, será posible detectar y analizar el estado del cultivo. Además, algoritmos de IA y sistemas automatizados optimizarán aspectos críticos como la alimentación, el riego y el control ambiental en las granjas.
Innovaciones para una ganadería sostenible
La iniciativa también contempla el uso de modelos predictivos, herramientas digitales y estrategias para mejorar la eficiencia energética y reducir la huella hídrica y de carbono. Todo ello está diseñado para incrementar la sostenibilidad y trazabilidad del proceso de cría mediante un algoritmo que centraliza el control sobre la alimentación y gestión ambiental de las larvas.
“Las tecnologías digitales avanzadas que desarrollamos en ITG pueden transformar modelos productivos tradicionales en esquemas más eficientes y sostenibles, y este es un claro ejemplo de ello”.
Óscar González Represas, director del Área IA & TIC de ITG.
Colaboraciones clave en el proyecto
Con un presupuesto superior a los 3,6 millones de euros, el proyecto liderado por Bioflytech contará con el apoyo del grupo de investigación Ingeniería del Agua y del Medio Ambiente (GEAMA) y del Centro de Innovación Tecnológica en Edificación e Ingeniería Civil (CITEEC) de la UDC. Bioflytech proporcionará el entorno industrial necesario para llevar a cabo las pruebas del sistema en sus instalaciones en Palas de Rei (Lugo), donde tiene una capacidad anual para producir 12.000 toneladas de larva mosca soldado negra. Por su parte, la UDC contribuirá con su experiencia académica en sostenibilidad así como en ensayos y análisis ambientales. La iniciativa IAPSI recibe además apoyo del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades y está cofinanciada por fondos FEDER a través de la Unión Europea.
Preguntas sobre la noticia
¿Qué es la iniciativa IAPSI?
La iniciativa IAPSI es un proyecto de investigación y desarrollo (I+D+I) liderado por el Centro Tecnológico ITG en colaboración con Alfaprogal y la Universidade da Coruña, que busca optimizar la cría industrial de larvas de mosca soldado negra mediante tecnologías avanzadas como inteligencia artificial y visión artificial.
¿Cuál es el objetivo del sistema desarrollado?
El objetivo es crear un sistema automatizado, inteligente y escalable que mejore el rendimiento y reduzca la huella ambiental de la producción de larvas, fomentando un modelo más sostenible y eficiente.
¿Qué tecnologías se están utilizando en este proyecto?
Se están utilizando tecnologías como visión artificial, computación cuántica, Internet de las cosas (IoT), automatización e inteligencia artificial (IA), además de sistemas de sensorización y trazabilidad para monitorizar el proceso en tiempo real.
¿Quiénes son los socios en esta iniciativa?
Los socios incluyen al Centro Tecnológico ITG, Alfaprogal (filial de Bioflytech), la Universidade da Coruña, así como grupos de investigación especializados en ingeniería del agua y medio ambiente.
¿Cuál es la inversión prevista para este proyecto?
La iniciativa cuenta con un presupuesto de más de 3,6 millones de euros.
¿Cómo contribuirá este proyecto a la sostenibilidad?
El proyecto aplicará modelos predictivos y herramientas digitales para mejorar la eficiencia energética y reducir la huella hídrica y de carbono en el proceso de cría industrial de insectos.