COVID 19

08/02/2023@14:47:40
Profundizar en el estudio de los factores predictivos de las secuelas respiratorias en los enfermos críticos de COVID-19 y diseñar una herramienta para su uso clínico ha sido el objetivo de dos trabajos pertenecientes al estudio CIBERESUCICOVID dirigidos por Jessica González, investigadora del CIBER de Enfermedades Respiratorias (CIBERES) en el Instituto de Investigación Biomédica de Lleida (IRBLleida), uno de los uno de los 34 Institutos de Investigación Sanitaria (IIS) acreditados por el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII).

Cuanto mayor es la pérdida de masa muscular durante el período de hospitalización a causa del COVID-19, mayores son las probabilidades de que el paciente desarrolle síntomas persistentes de la enfermedad, tales como un compromiso muscular y el llamado COVID largo, que puede incluir dificultades para respirar, tos persistente, dolores de cabeza, insomnio y ansiedad.

La OMS muestra un moderado optimismo ante el actual panorama epidemiológico que presenta “una transmisión intensa en varias partes del mundo”, aunque confía en que este año termine la emergencia de salud pública. También pide a China más datos sobre la enfermedad en el país y advierte que la subvariante de ómicron XBB.1.5 es la más transmisible detectada hasta la fecha. No obstante, los expertos recuerdan que todos los países han ofrecido datos muy por debajo en algunos casos de los índices de exceso de mortalidad, que dejaban en evidencia el intento de rebajar la importancia de la pandemia.

En el estudio publicado se emplearon muestras de bancos de sangre de siete capitales de estados brasileños para medir la cantidad de anticuerpos contra el SARS-CoV-2 y relacionarla con la protección de la vacuna contra la variante delta.

Un estudio de las universidades Rey Juan Carlos y Complutense de Madrid ha comparado los síntomas durante la fase aguda y a los seis meses de la infección de las variantes Wuhan, alfa y delta del SARS-CoV-2.

Un nuevo informe de la ONU ha arrojado nueva luz sobre las formas en que la pandemia de COVID-19 desencadenó riesgos interrelacionados, en particular sobre las personas vulnerables, en todo el mundo.

Adultos mayores de 50 años y pacientes inmunosuprimidos son poblaciones que podrían recibir un segundo refuerzo de la vacuna contra el COVID-19.

Investigadores del CSIC participan en un estudio que ha usado una técnica de secuenciación ultra profunda que permite detectar secuencias víricas no detectables por los métodos habituales

Investigadores españoles han estudiado la infección del coronavirus SARS-CoV-2 en el cerebro y descubierto que la vacuna MVA-CoV2-S desarrollada por el CNB-CSIC protege completamente frente a la infección y daño cerebral. Estos hallazgos tienen importantes implicaciones para entender los síntomas neurológicos del coronavirus y sugieren que la vacuna podría prevenir el llamado COVID-19 persistente.

El Instituto de Investigaciones Psicológicas (IIP) de la Universidad de Costa Rica (UCR), en conjunto con la Cooperación Francesa de la Embajada de la República de Francia, aplicará un estudio para conocer las afecciones que aún persisten en la salud mental de la población, cuando se cumplen más de dos años y medio del inicio de la pandemia.

Investigadores de la Universidad de São Paulo, en Brasil, efectuaron un seguimiento de 701 pacientes internados debido a complicaciones derivadas de la enfermedad en el Hospital de Clínicas de la institución, en la ciudad de São Paulo.

La Comunidad de Madrid ha publicado el Estudio sobre el impacto socioeconómico del COVID-19 en la población joven, un trabajo cuyas conclusiones servirán para desarrollar políticas orientadas a superar los problemas detectados a través de las más de 4.400 encuestas realizadas a madrileños de 14 a 30 años, entre el 29 de septiembre y el 25 de octubre de 2021.

Aparatos que combinan láser, ultrasonido y presión negativa ayudan a regenerar tejidos y a tratar lesiones musculares, articulares, neurológicas, dermatológicas y pulmonares.

El estudio liderado por científicas del CONICET y del Instituto de Biología y Medicina Experimental (IBYME), en la Ciudad de Buenos Aires, demuestra el efecto de la infección por el virus SARS-CoV-2 en el sistema reproductivo femenino.