El Centro Tecnológico AIMPLAS está al frente del proyecto BIOVALSA, que se centra en el desarrollo de procesos innovadores para la fabricación de bioplásticos sostenibles a partir de residuos agrícolas y restos de poda. Este esfuerzo se enmarca dentro de una creciente preocupación por la sostenibilidad y la economía circular.
En este contexto, la tercera edición de PLASREC ha congregado en Valencia a más de un centenar de expertos en reciclaje de plásticos, quienes han discutido sobre los desafíos normativos y tecnológicos que enfrenta el sector en Europa.
Bioplásticos sostenibles a partir de residuos agrícolas
Cada año, la agricultura valenciana genera aproximadamente 800.000 toneladas de residuos vegetales, incluyendo paja de arroz y restos de poda de cítricos. Actualmente, los métodos utilizados para valorizar esta biomasa son costosos, ya que requieren enzimas comerciales que pueden representar hasta el 40% del coste total del proceso, lo que limita su viabilidad industrial.
Para abordar esta problemática, AIMPLAS lidera el proyecto BIOVALSA, una iniciativa destinada a desarrollar procesos innovadores para convertir estos residuos en bioplásticos sostenibles. El proyecto cuenta con financiación del IVACE+i Innovación y el respaldo económico de la Unión Europea a través del programa FEDER Comunitat Valenciana para el periodo 2021-2027.
BIOVALSA tiene como objetivo establecer un nuevo proceso que permita aprovechar los desperdicios vegetales generados en las explotaciones agrícolas valencianas para crear bioplásticos, ofreciendo así una alternativa sostenible a los plásticos derivados del petróleo. La iniciativa busca desarrollar rutas alternativas para valorizar la biomasa de paja de arroz sin recurrir a compuestos químicos costosos.
Recuperación eficiente de componentes
La estrategia implica sustituir tratamientos convencionales por otros métodos que permitan recuperar las tres fracciones principales (celulosa, hemicelulosa y lignina) presentes en la biomasa, cada una destinada a diferentes aplicaciones relevantes para la industria de los bioplásticos. La celulosa se utilizará para producir ácido láctico, esencial en la fabricación del PLA, mientras que se espera obtener ácido succínico a partir de la hemicelulosa, necesario para elaborar PBS, otro biopolímero sostenible con propiedades mejoradas.
Además, las propiedades antimicrobianas de la lignina permitirán su uso como aditivo para prevenir la proliferación de microorganismos, aumentando así el valor comercial y ampliando las aplicaciones potenciales de estos materiales biodegradables y compostables.
AIMPLAS coordina este esfuerzo junto con especialistas del Instituto Universitario de Ingeniería de Alimentos de la Universitat Politècnica de València (FoodUPV) y tres empresas locales. Bioban aportará su capacidad analítica para identificar cepas bacterianas adecuadas para los tratamientos necesarios; Viromii evaluará la viabilidad económica de nuevos procesos; y Prime Biopolymers analizará la aplicabilidad industrial de los materiales obtenidos.
Desarrollo normativo y tecnológico en reciclaje
En paralelo, AIMPLAS ha organizado el Seminario Internacional PLASREC, donde más de 100 profesionales del reciclaje han abordado las implicaciones legales y tecnológicas asociadas a la transición hacia una economía circular. Durante el evento, Nicolás Molina, representante de la Federación Española de Recuperación y Reciclaje (FER), subrayó cómo Europa ha convertido el reciclaje en un asunto geopolítico crucial ante una creciente presión regulatoria.
Molina destacó que cambios significativos están por venir con leyes como la Ley de Aceleración de Descarbonización Industrial y la nueva Ley de Economía Circular. Estas legislaciones exigirán adaptaciones importantes en términos de trazabilidad y calidad del material reciclado.
Óscar Hernández, representante de ANARPLA, advirtió sobre un "tsunami normativo" que podría verse obstaculizado por importaciones descontroladas y competencia desleal con plásticos vírgenes. A pesar del avance hacia objetivos ambiciosos para 2030, el cierre e estancamiento en instalaciones dentro de Europa representan serios retos.
Tendencias futuras en ecodiseño
Cristina Galán, miembro de ANAIP, explicó que los próximos años serán cruciales para transformar el ecodiseño europeo debido a nuevas regulaciones sobre envases. La Comisión Europea planea adoptar medidas específicas que obligarán a todos los envases a ser reciclables bajo estándares armonizados.
A partir del 12 agosto 2026 no se podrán comercializar envases destinados al contacto con alimentos si contienen PFAS por encima ciertos límites establecidos. En 2028 se exigirá que todos los envases indiquen su porcentaje contenido reciclado o biobasado según especificaciones oficiales.
Irene Mora, representante Plastics Europe, presentó datos alarmantes sobre el retroceso en competitividad del sector plástico europeo desde 2018. Con un descenso del 12.4% en producción y miles empleos perdidos desde 2022, Mora enfatizó que cumplir con las nuevas normas requerirá condiciones equitativas y seguridad jurídica para competir eficazmente.
Nuevas tecnologías y soluciones innovadoras
Durante el seminario también se discutieron avances tecnológicos clave para mejorar el proceso reciclaje. Roberto Paredes expuso cómo la inteligencia artificial está revolucionando clasificación residuos plásticos mediante automatización. Sin embargo, resaltó desafíos relacionados con costos e integración datos necesarios.
Diversos expertos presentaron soluciones innovadoras como sistemas avanzados separación plásticos complejos mediante visión artificial o técnicas emergentes como el reciclado hidrotermal prometiendo alta calidad productos finales.
El seminario concluyó destacando proyectos colaborativos entre sectores industriales diversos buscando cumplir objetivos sostenibilidad mientras enfrentan retos técnicos específicos asociados al reciclaje eficaz materiales complejos.
La noticia en cifras
| Cifra |
Descripción |
| 800,000 toneladas |
Desperdicios vegetales generados anualmente en el campo valenciano. |
| 40% |
Porcentaje del coste del proceso que representan las enzimas comerciales. |
| 2021-2027 |
Período de financiación del proyecto BIOVALSA por la UE. |
| 13 millones de toneladas |
Capacidad de reciclado alcanzada en Europa. |
Preguntas sobre la noticia
¿Qué es el proyecto BIOVALSA?
El proyecto BIOVALSA, coordinado por AIMPLAS, busca desarrollar procesos innovadores para fabricar bioplásticos sostenibles a partir de residuos agrícolas y restos de poda.
¿Cuál es el objetivo del proyecto BIOVALSA?
El objetivo es aprovechar los desperdicios de origen vegetal generados en la Comunitat Valenciana para fabricar bioplásticos, evitando el uso de compuestos químicos costosos y promoviendo una alternativa sostenible frente a los plásticos derivados del petróleo.
¿Qué tipo de residuos se utilizarán en el proyecto?
Se utilizarán residuos agrícolas, como la paja del arroz y restos de poda de cítricos, que generan cerca de 800.000 toneladas al año en la región valenciana.
¿Qué aplicaciones tendrán los bioplásticos producidos?
Los bioplásticos desarrollados podrán tener diversas aplicaciones en la industria, utilizando componentes como celulosa para producir ácido láctico y hemicelulosa para ácido succínico, entre otros.
¿Qué desafíos enfrenta la industria del reciclaje de plásticos según el seminario PLASREC?
La industria enfrenta un "tsunami normativo" debido a cambios legales que exigirán adaptaciones en trazabilidad, clasificación y calidad del material reciclado, además de la competencia con plásticos vírgenes y reciclados baratos importados.
¿Cuándo se espera que entren en vigor nuevas regulaciones sobre envases reciclables en Europa?
A partir del 12 de agosto de 2026, todos los envases destinados a estar en contacto con alimentos no podrán contener PFAS en concentraciones que superen ciertos límites establecidos por la normativa.