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Greenpeace advierte de que cualquier intento de descafeinar la ley de cambio climático dejaría a la población indefensa
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Greenpeace advierte de que cualquier intento de descafeinar la ley de cambio climático dejaría a la población indefensa

miércoles 03 de febrero de 2021, 18:08h

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Con motivo del inicio este jueves de la ponencia en el Congreso sobre la Ley de Cambio Climático y Transición Energética, Greenpeace advierte del grave riesgo de que la ley quede reducida a un documento intrascendente, si los partidos ceden a las presiones de los lobbies industriales como el del gas, en perjuicio del medio ambiente y de la ciudadanía.

“Después de la larga tramitación parlamentaria, entramos en la fase final, que debería ser la última oportunidad para reforzar la ley y dotarla de la ambición de la que carece, no para convertirla en un instrumento inútil al servicio de los intereses corporativos de siempre”, ha declarado José Luis García, coordinador de la campaña de Energía y Cambio Climático: “En el contexto de recuperación verde en el que nos encontramos es vital que esta ley no sea la puerta a la entrada de proyectos contaminantes que perpetúen el sistema actual basado en combustibles fósiles”.

Greenpeace destaca que la principal mejora que necesita la ley es aumentar los objetivos climáticos. Con el actual texto, España apenas reduciría -según las enmiendas- un 20-23% de las emisiones de gases de efecto invernadero para 2030 respecto a 1990. Sin embargo, este objetivo debería elevarse a al menos un 55%, para garantizar que España cumple lo que le corresponde para contribuir, de acuerdo con su capacidad y responsabilidad, a limitar el calentamiento global a 1,5 ºC, tal como persigue el Acuerdo de París, ratificado por nuestro país. Por el mismo motivo, el objetivo de cero emisiones netas debería adelantarse a 2040.

La organización ecologista advierte de que la ley quedará en papel mojado si se admiten modificaciones como las que pretende introducir la industria del gas, de la mano de partidos como el PNV o Ciudadanos. Usando el eufemismo de la “neutralidad tecnológica”, tratan de conferir al gas fósil un tratamiento análogo al de las energías renovables, lo que retrasaría la transición energética y haría imposible alcanzar los objetivos de descarbonización.

Otra de las graves modificaciones que pretenden esos mismos partidos es la introducción del concepto de “emisiones netas” como tapadera para permitir la subvención de tecnologías inviables como la captura y almacenamiento de carbono, cuyo único fin es alargar la dependencia de los combustibles fósiles. Greenpeace considera fundamental que los objetivos de la ley se establezcan en términos absolutos.

Para la organización, son también inaceptables los intentos de eliminar las disposiciones de la ley que prohíben actividades de exploración o explotación de yacimientos de combustibles fósiles o nucleares. En este caso, Ciudadanos estaría actuando al servicio de la multinacional Berkeley, que ve peligrar su proyecto de mina de uranio en Salamanca con la actual redacción de la ley.

“Estas negociaciones van a servir para ver qué hay de verdad o de postureo en las declaraciones de emergencia climática de unos y otros partidos. Esta es la hora de la verdad para dotarnos de una ley de cambio climático ambiciosa a la altura del reto histórico de la emergencia climática”, ha concluido García.

Medidas imprescindibles

La organización ecologista reconoce que el proyecto de ley, previo a las enmiendas, recoge medidas imprescindibles, en especial en algunos aspectos de la transición energética hacia un sistema 100% renovable, la transición justa, la prohibición de las prospecciones, la inclusión del sector vivienda o el anuncio del fin de los vehículos con motor de combustión, aunque considera que 2040 es muy tarde.

Sin embargo, reclama la necesidad de que el texto eleve la ambición e incluya, además, la eliminación de las subvenciones a los combustibles fósiles y a otros sectores que perjudican el clima, como las aerolíneas y la agricultura industrial. Así mismo, propone un artículo específico que obligue al sector financiero a realizar una correcta gestión del impacto sobre el cambio climático de su cartera de préstamos e inversión, con un cálculo específico de su huella de carbono en los sectores contaminantes y la regulación dentro de la ley de la publicidad engañosa, desleal y no verificable por parte del sector de los combustibles fósiles, así como la prohibición del patrocinio de eventos de carácter público por parte de estas empresas.

En el anteproyecto de ley, la organización echa en falta el papel que juegan los servicios ambientales gratuitos en la lucha contra el cambio climático así como la inclusión de criterios de adaptación. La biodiversidad debe ser eje vertebrador en la mitigación de los peores impactos: la necesidad de tener los ecosistemas en buen estado y funcionales (bosques, humedales y acuíferos, etc…) y el importante papel de las soluciones basadas en la naturaleza.

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