Desde abril de 2022, España no ha registrado ningún récord de días fríos, marcando tres años consecutivos sin nuevos hitos en este sentido. Este fenómeno se atribuye al cambio climático, que ha reducido drásticamente la frecuencia de estos eventos extremos. Según la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), en un escenario sin el calentamiento global, se habrían podido registrar hasta cinco nuevos récords de frío anuales. En contraste, entre 2016 y 2025, se contabilizaron solo siete récords de días fríos frente a más de 200 récords de calor en el mismo periodo. Las temperaturas mínimas han aumentado significativamente, con anomalías positivas desde 2019. Este análisis resalta la creciente desigualdad entre los récords de frío y calor en España como resultado del cambio climático.
Artículo elaborado por Meteoclimática, iniciativa del CREAF, con datos de AEMET. En los últimos años, la España peninsular ha experimentado un notable descenso en el número de días fríos, sin que se haya registrado ningún récord desde abril de 2022. Este fenómeno, que se ha prolongado durante tres años consecutivos, marca una tendencia alarmante en el contexto del cambio climático.
Para entender esta situación, es necesario remontarse a abril de 2022, cuando se registró la última marca significativa de frío. En aquel mes, una masa de aire inusualmente fría afectó al país, llevando las temperaturas a ser 0,3 ºC más bajas que el promedio histórico. Desde entonces, no ha habido nuevos récords y, sorprendentemente, la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) estima que sin el impacto del cambio climático podrían haberse alcanzado hasta cinco nuevos récords de frío en este periodo.
El análisis realizado por Meteoclimática revela que el número de días fríos ha ido disminuyendo drásticamente en las últimas tres décadas. Desde 1950, un récord se define como aquel día cuya temperatura media iguala o supera los valores extremos registrados anteriormente para esa fecha. Sin embargo, la crisis climática ha alterado este equilibrio: mientras que deberían aparecer nuevos récords de frío con menos frecuencia a medida que pasa el tiempo, la realidad actual muestra un aumento desproporcionado en los récords de calor.
Por ejemplo, entre 1971 y 1980 se registraron una media de 24,1 nuevos récords anuales por frío; sin embargo, entre 2011 y 2020 esta cifra cayó a solo 1,4. Este cambio dramático refleja un calentamiento generalizado en España: según datos de Aemet, las temperaturas han aumentado aproximadamente 0,2 ºC por década desde 1961 hasta 2018. En particular, los inviernos recientes han sido notablemente más cálidos: entre 2016 y 2025 las mínimas han superado en promedio los valores normales por 0,66 ºC.
Ningún récord de frío en tres años
Los dos últimos registros significativos ocurrieron a principios de abril de 2022 durante un episodio tardío de heladas primaverales. Desde entonces no ha habido ningún hito adicional. Aemet indica que en un clima sin calentamiento global se habrían esperado cerca de cinco récords anuales para estos tres años; sin embargo, la realidad es muy diferente.
A lo largo del tiempo también se observa una tendencia clara: entre las décadas pasadas y actuales hay una marcada disminución en el número real de récords comparado con lo esperado. Por ejemplo:
No solo España está experimentando esta reducción en los días fríos; a nivel mundial también se observa un patrón similar. Una revisión publicada en Nature Reviews Earth and Environment sugiere que para el periodo comprendido entre 2014 y 2023 la probabilidad global para registrar nuevos mínimos es mucho menor a lo esperado bajo condiciones climáticas estables.
A medida que avanzamos hacia las últimas décadas del siglo XXI será cada vez más difícil establecer nuevos récords negativos debido al calentamiento global continuo. Mientras tanto, los registros relacionados con altas temperaturas siguen aumentando significativamente: desde abril de 2022 se han contabilizado más de cien nuevos récords cálidos.
A medida que disminuyen los días fríos también aumenta la temperatura media invernal. Desde el año pasado la anomalía positiva ha sido evidente; así lo demuestran los datos recopilados desde hace varias décadas donde las temperaturas tienden a ser cada vez más elevadas durante el invierno.
Este análisis pone sobre la mesa no solo la urgencia del cambio climático sino también sus implicaciones futuras para nuestro clima local e internacional. La necesidad urgente por tomar medidas efectivas nunca ha sido tan clara como ahora.
| Año | Récords de días fríos (esperados) | Récords de días fríos (reales) |
|---|---|---|
| 1971-1980 | 24.1 | Media anual real |
| 2011-2020 | 5.49 | 1.4 |
| 2016-2025 | 5 (anual teórico) | 7 (total en 10 años) |
| A partir de 2022 | 20 (esperados entre 2022 y 2025) | 0 (récords reales) |
No se ha registrado un solo récord de días fríos en España desde abril de 2022. En un clima estacionario, se deberían haber producido 20 nuevas marcas entre 2022 y 2025, pero solo se han recogido dos en todo el periodo.
Entre 2016 y 2025, solo se han contabilizado siete récords de días fríos en España.
Desde la década de los 70, el número de récords de días fríos ha disminuido drásticamente. Por ejemplo, entre 1971 y 1980 se registraron, de media, 24,1 nuevas marcas anuales, mientras que entre 2011 y 2020 esta cifra bajó a 1,4.
En la última década (2016-2025), la anomalía media de las temperaturas mínimas durante los meses de invierno fue de 0,66?°C. Esto indica que todos los inviernos han tenido mínimas por encima de lo normal.
Mientras no ha habido ningún récord de días fríos desde abril de 2022, se han registrado más de 100 nuevos récords cálidos en el mismo periodo. En la última década, los récords de días cálidos han sido unas 30 veces más numerosos que los de días fríos.