ECOLOGÍA

Greenpeace se opone a piscifactoría en Lemoiz y pide restauración del entorno

Redacción | Miércoles 29 de abril de 2026

Greenpeace ha expresado su oposición a la construcción de una piscifactoría de lenguados en Lemoiz, impulsada por el grupo Atitlan y el Gobierno Vasco, que requeriría una inversión de 170 millones de euros. La organización alerta sobre los impactos negativos de la acuicultura en los ecosistemas marinos, como la contaminación del agua y la sobreexplotación de especies. Greenpeace exige que se frene el proyecto y se restaure el entorno natural afectado, argumentando que destinar fondos públicos a iniciativas privadas que amenazan la naturaleza es inaceptable. Además, destaca la importancia de priorizar inversiones en la pesca artesanal para asegurar la sostenibilidad de los recursos pesqueros en la región.



Greenpeace ha manifestado su oposición al proyecto de piscifactoría para lenguados que se planea construir en los terrenos de la central nuclear de Lemoiz, una iniciativa que cuenta con el respaldo del grupo valenciano Atitlan y del Gobierno Vasco. La inversión necesaria para llevar a cabo este proyecto asciende a 170 millones de euros, parte de la cual provendría de fondos públicos. La organización ecologista advierte que esta instalación podría incrementar la presión sobre la costa cantábrica y recalca la importancia de restaurar el área tras el cierre de la central.

La concesión otorgada por la Administración del Estado a Iberduero, ahora conocida como Iberdrola, finalizó el 29 de julio de 2018. De acuerdo con la Ley de Costas, el Gobierno tenía la facultad de exigir a Iberdrola la restauración del entorno. Sin embargo, en 2018, el Gobierno Vasco asumió la propiedad de las ruinas de Lemoiz, lo que liberó a la empresa de su responsabilidad en este aspecto y le permitió evitar un gasto estimado en 17 millones de euros.

Responsabilidad del Gobierno Vasco

Parece que hay un exceso de dinero público disponible, ya que el Gobierno Vasco está decidido a hacer que las empresas privadas ahorren costes al evadir su responsabilidad en la restauración de espacios naturales una vez finalizada su actividad”, afirmó Lorea Flores, portavoz de Greenpeace. “No solo se trata de Lemoiz; situaciones similares podrían ocurrir en los Astilleros de Murueta, ubicados en la Reserva de la Biosfera de Urdaibai.

Greenpeace ha estado alertando durante décadas sobre los efectos perjudiciales de la acuicultura en los ecosistemas marinos, especialmente cuando se refiere a especies piscívoras. Entre los impactos más significativos se encuentran la contaminación del agua por sustancias tóxicas y materia orgánica, así como la transmisión de enfermedades a especies silvestres. Estos problemas también incluyen la eutrofización del medio marino, que reduce tanto la disponibilidad de luz como de oxígeno.

Acuicultura y sostenibilidad

El caso del lenguado es particularmente preocupante debido a su naturaleza carnívora. Esto no solo genera problemas relacionados con la calidad del agua, sino que también aumenta la presión sobre otras poblaciones pesqueras necesarias para alimentar a los lenguados criados en cautiverio. Esta situación afecta directamente las comunidades costeras donde se capturan estos peces, especialmente en África, donde el pescado es una fuente crucial de proteínas. Cabe destacar que más del 37% de los recursos pesqueros globales están sobreexplotados, lo que convierte proyectos como este en un agravante para problemas como la sobrepesca y el hambre mundial.

La velocidad a la que desaparecen las especies es tal que ya no basta con conservar; es imperativo comenzar a restaurar ecosistemas”, sostiene Flores. “No es casualidad que la Unión Europea haya aprobado un reglamento para restaurar al menos el 20% de las áreas terrestres y marinas para 2030 y todos aquellos ecosistemas que lo requieran para 2050.” En este contexto, actualmente se está desarrollando un Plan Nacional para Restauración de la Naturaleza.

Valor natural y protección ambiental

La zona conocida como cala de Basordas, ahora afectada por las obras relacionadas con la central nuclear, posee un alto valor natural, caracterizado por sus formaciones rocosas denominadas “flysh negro” y elementos paisajísticos como una cascada de 30 metros. El Plan Territorial Sectorial (PTS), aprobado inicialmente por el Gobierno Vasco en noviembre de 2025, establece áreas especiales destinadas a mejorar el medio ambiente alrededor de las ruinas. La creación de una piscifactoría en esta ubicación podría comprometer los objetivos del PTS relacionados con conservación y restauración.

El Gobierno Vasco debería reconsiderar sus planes para este proyecto que amenaza los valores naturales únicos de nuestra costa vasca y obstaculiza las políticas necesarias para su restauración”, concluye Flores. Greenpeace también subraya que no debería destinarse dinero público a iniciativas que benefician principalmente intereses privados mientras agravan los problemas ambientales.

Demandas específicas ante el proyecto

  • Poner fin al proyecto para construir una piscifactoría destinada al lenguado en Lemoiz.
  • Restaurar el entorno afectado alrededor de cala Basordas.
  • No invertir dinero público en financiar proyectos con intereses privados que amenazan el medio ambiente.
  • Priorizar inversiones pesqueras orientadas hacia el relevo generacional en pesca artesanal y costera, así como hacia la protección marina para recuperar los stocks pesqueros locales.

La noticia en cifras

Cifra Descripción
170 millones de euros Inversión necesaria para el proyecto de piscifactoría.
17 millones de euros Ahorro estimado para Iberdrola al no restaurar la zona.
37% Porcentaje de recursos pesqueros a nivel mundial que se encuentran sobreexplotados.
2030 Año límite establecido por la UE para restaurar al menos el 20% de zonas terrestres y marinas.

Preguntas sobre la noticia

¿Qué es el proyecto de piscifactoría en Lemoiz?

Es una iniciativa público-privada impulsada por el grupo valenciano Atitlan y el Gobierno Vasco, que contempla la construcción de una piscifactoría para lenguados con una inversión de 170 millones de euros, parte de la cual sería financiada públicamente.

¿Por qué Greenpeace se opone a este proyecto?

Greenpeace argumenta que la piscifactoría agravaría la presión sobre la costa cantábrica y evitaría que Iberdrola asuma su responsabilidad de restaurar la zona tras el cierre de la central nuclear. Además, advierte sobre los impactos negativos de la acuicultura en los ecosistemas marinos.

¿Cuáles son los impactos negativos de la acuicultura según Greenpeace?

Los impactos incluyen contaminación del agua, transmisión de enfermedades a especies silvestres, eutrofización del medio marino y sobreexplotación de los océanos. También se menciona el hacinamiento y mal bienestar de los peces en las instalaciones acuícolas.

¿Qué demanda Greenpeace respecto al entorno de Lemoiz?

Greenpeace exige que se frene el proyecto de piscifactoría y que se restaure el entorno natural, especialmente la cala de Basordas, que tiene un alto valor ecológico.

¿Qué propone Greenpeace para mejorar la situación pesquera?

La organización propone priorizar inversiones pesqueras que fomenten el relevo generacional en la pesca artesanal y costera, así como medidas para proteger las aguas y recuperar los stocks pesqueros locales.

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