Ecologistas en Acción ha revelado que en 2025, las principales ciudades españolas superaron el nuevo límite legal de contaminación por dióxido de nitrógeno (NO2), establecido por la Unión Europea. A pesar de una ligera disminución en los niveles de este contaminante en años recientes, todas las ciudades analizadas, que abarcan casi 12 millones de habitantes, deben intensificar sus esfuerzos para cumplir con los estándares legales antes del 1 de enero de 2030. Las estaciones con mayores concentraciones se encontraron en Madrid, Málaga y Barcelona. La organización ecologista exige la implementación efectiva de zonas de bajas emisiones y protocolos para mejorar la calidad del aire, así como una revisión de la ubicación de las estaciones de monitoreo. Además, critica la prórroga de la Comisión Europea sobre la prohibición de vehículos de combustión para 2035, considerándola un retroceso en la lucha contra la contaminación.
Ecologistas en Acción exige la creación de zonas de bajas emisiones y protocolos para combatir la mala calidad del aire en las ciudades españolas.
Según datos provisionales recopilados por esta organización, las estaciones oficiales que controlan la calidad del aire en más de una veintena de ciudades medianas y grandes, que albergan casi 12 millones de habitantes y representan aproximadamente una cuarta parte de la población española, han superado en 2025 el nuevo límite anual establecido por la Unión Europea para el dióxido de nitrógeno (NO2). Este contaminante, principalmente emitido por el tráfico motorizado, sigue siendo un grave problema en los entornos urbanos.
A pesar de que se ha observado una disminución gradual de este contaminante en los últimos años, gracias a la renovación del parque automovilístico y al aumento del uso de vehículos de gasolina frente a los diésel, las dieciocho ciudades analizadas deben intensificar sus esfuerzos para cumplir con el nuevo límite legal.
Los registros más altos de NO2 durante el pasado año se encontraron en estaciones como Plaza Elíptica en Madrid, Avenida Juan XXIII en Málaga, Granada Norte, Eixample en Barcelona y San Basilio en Murcia. Estas localidades presentaron concentraciones medias anuales cercanas a 30 microgramos por metro cúbico (?g/m3), muy por encima del objetivo de 20 ?g/m3 que debe alcanzarse antes del 1 de enero de 2030 y los 10 ?g/m3 recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Desde 2022, ninguna ciudad española ha excedido el antiguo límite anual vigente de 40 ?g/m3.
Aparte de las dieciocho ciudades mencionadas, otras trece también sobrepasaron el nuevo límite legal. Entre ellas destacan las estaciones Felisa Munárriz en Pamplona (27), Olivereta en València (26), Torneo en Sevilla (25) y María Díaz de Haro en Bilbao (25). Por otro lado, Palma (Foners, 22), Córdoba (Avenida Al-Nasir, 22) y Zaragoza (Avenida de Soria, 21) fueron algunas que registraron concentraciones más bajas pero aún superiores al nuevo umbral.
Ecologistas en Acción señala que las diferencias significativas entre las estaciones de medición ubicadas en ciudades con poblaciones similares son resultado de una deficiente colocación. Muchas estaciones no están situadas en “puntos críticos” según lo estipulado por la nueva normativa. Esto provoca que las mediciones no reflejen con precisión la calidad del aire que respiran muchos ciudadanos.
La organización ecologista hace un llamado al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico para revisar la ubicación actual de estas estaciones oficiales. Dado que todas las ciudades analizadas incumplen el nuevo límite legal, también se requieren políticas efectivas para mejorar la calidad del aire y reducir la cantidad de automóviles en áreas urbanas.
A tres años del plazo establecido para que los municipios con más de 50.000 habitantes implementaran zonas de bajas emisiones y protocolos ante episodios críticos de contaminación, muchas ciudades aún no han cumplido con estas obligaciones legales. Las pocas iniciativas aprobadas hasta ahora resultan ineficaces.
Además, Ecologistas en Acción expresa su preocupación ante la reciente prórroga aprobada por la Comisión Europea respecto a la prohibición de venta de vehículos a combustión prevista para 2035. Esta decisión envía un mensaje equivocado sobre la necesidad urgente de reducir tanto las emisiones tóxicas perjudiciales para la salud como los gases responsables del efecto invernadero.
El dióxido de nitrógeno es un gas tóxico que afecta gravemente a los pulmones e inhibe funciones esenciales como la respuesta inmunológica. Según un informe reciente publicado por la Agencia Europea de Medio Ambiente, este contaminante fue responsable de aproximadamente 4.100 muertes prematuras en España durante el año 2023.
| Cifra | Descripción |
|---|---|
| 30 ?g/m³ | Concentración media anual de NO? en las estaciones con niveles más elevados |
| 20 ?g/m³ | Nuevo límite legal de NO? a alcanzar antes del 1 de enero de 2030 |
| 10 ?g/m³ | Concentración recomendada por la OMS |
| 27 ?g/m³ | Concentración de NO? en Pamplona |
| 26 ?g/m³ | Concentración de NO? en València |
| 25 ?g/m³ | Concentración de NO? en Sevilla |
| 25 ?g/m³ | Concentración de NO? en Bilbao |
| 25 ?g/m³ | Concentración de NO? en Vigo |
| 24 ?g/m³ | Concentración de NO? en Oviedo |
| 23 ?g/m³ | Concentración de NO? en A Coruña |
Ecologistas en Acción demanda la implantación de zonas de bajas emisiones eficaces y protocolos frente a episodios de mala calidad del aire en las ciudades españolas.
Todas las ciudades analizadas, que suman casi 12 millones de habitantes, han superado el nuevo valor límite anual establecido por la Unión Europea para el dióxido de nitrógeno (NO2) en 2025.
Las estaciones con los niveles más elevados se encuentran en Madrid, Málaga, Granada, Barcelona y Murcia, con concentraciones medias anuales alrededor de 30 microgramos por metro cúbico de aire (?g/m3).
La organización ecologista pide políticas que reduzcan la presencia de automóviles en áreas urbanas y una revisión de la ubicación de las estaciones oficiales de control de la calidad del aire.
El dióxido de nitrógeno es un gas tóxico que afecta a los pulmones y puede inhibir funciones inmunológicas, siendo responsable de 4.100 muertes prematuras en España en 2023.