Ecologistas en Acción denuncia que la caza es la principal causa de los problemas ambientales en el Parque Nacional de Cabañeros, no una solución. Critican la falta de transparencia de la delegación europarlamentaria que visitará el parque y subrayan que el fin de la caza representa una oportunidad para restaurar ecosistemas y especies. La organización resalta los impactos negativos de la actividad cinegética, como la fragmentación del hábitat y la eliminación de depredadores naturales. Además, proponen métodos alternativos para el control poblacional de ungulados y piden a las autoridades que prioricen la conservación del parque sobre intereses particulares.
Ecologistas en Acción critica la falta de transparencia en la visita de una delegación europarlamentaria al Parque Nacional de Cabañeros. La organización ambiental subraya que el fin de la caza representa una oportunidad crucial para restaurar los ecosistemas y las especies dentro de este espacio protegido.
Ante la inminente llegada de la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo, Ecologistas en Acción de Castilla-La Mancha expresa su descontento por no haber sido convocados a participar en la discusión sobre el estado del parque y el desarrollo del plan de gestión de ungulados silvestres. La ausencia de diálogo con las organizaciones ambientales pone en tela de juicio la intención de la delegación por actuar con transparencia y objetividad.
La organización destaca que es sorprendente que, en medio de cuestiones apremiantes para los ciudadanos europeos, esta delegación haya decidido atender los reclamos específicos de nueve terratenientes que lideran las quejas a través de la Asociación de Afectados por el Parque Nacional de Cabañeros.
Desde Ecologistas en Acción se argumenta que la prohibición de la caza, aunque es competencia estatal y no comunitaria, busca cumplir con los objetivos de conservación necesarios para proteger los parques nacionales. La actividad cinegética ha demostrado tener efectos perjudiciales sobre las especies y sus ecosistemas. En este contexto, se recuerda que la Comisión Europea ya ha indicado que cualquier asunto relacionado con los parques nacionales debe resolverse dentro del marco legal español.
La organización señala que las preocupaciones expresadas por los propietarios no reconocen que la caza ha contribuido a agravar los problemas en Cabañeros. Las prácticas cinegéticas anteriores a diciembre de 2020 han dejado huellas visibles en el entorno, incluyendo la fragmentación y daño a los ecosistemas, así como una notable disminución de depredadores naturales, considerados esenciales para regular las poblaciones unguladas.
A medida que avanza el tiempo desde el final de la caza en Cabañeros, se observa cómo algunos propietarios han obstaculizado las iniciativas del Organismo Autónomo de Parques Nacionales para controlar poblaciones, utilizando esto como un medio para obtener compensaciones económicas o justificar el regreso a prácticas cinegéticas.
Es importante destacar que existen métodos alternativos para gestionar las poblaciones unguladas, algunos ya implementados con éxito en fincas públicas, según lo expuesto en un informe presentado durante el último Patronato celebrado el 4 de diciembre pasado.
En este contexto, Ecologistas en Acción, junto con otras organizaciones ambientales representativas del Consejo de Red de Parques Nacionales, han decidido remitir una carta informativa y reivindicativa a la delegación europarlamentaria sobre la situación actual del Parque Nacional tras el cese de actividades cinegéticas.
La organización hace un llamado tanto a la delegación europarlamentaria como a las administraciones estatal y regional para que evalúen objetivamente cómo lograr un equilibrio en las poblaciones unguladas mediante la restauración ecológica. Este enfoque es fundamental para asegurar que uno de los pocos espacios protegidos pueda ser disfrutado por todos sin los impactos negativos asociados a actividades cinegéticas.
Ecologistas en Acción critica la falta de transparencia y participación, ya que no se ha invitado a organizaciones ambientales para que expresen su opinión sobre el estado del parque y el plan de gestión de ungulados.
La organización sostiene que el final de la caza es una oportunidad única para recuperar los ecosistemas y las especies del espacio protegido, argumentando que la caza ha sido perjudicial para el medio ambiente.
Se menciona que la actividad cinegética ha causado fragmentación y daño a los ecosistemas debido a vallados y cortaderos, así como la desaparición de predadores naturales, lo cual afecta negativamente a las poblaciones de ungulados.
Ecologistas en Acción señala que existen métodos alternativos a la caza para controlar estas poblaciones, algunos de los cuales ya se están implementando con éxito en fincas públicas.
La organización reclama que las autoridades observen objetivamente cómo se puede lograr un equilibrio en las poblaciones de ungulados mediante la restauración de los ecosistemas, sin recurrir al retorno de la caza o batidas en espacios protegidos.