EURECAT prevé que en 2026 se consolidarán tendencias tecnológicas como la computación cuántica, la robótica inteligente y avances en biotecnología. La inteligencia artificial agencial permitirá una interacción automatizada entre agentes, mientras que la robótica evolucionará hacia una IA física, conectada al mundo real. Se anticipa un crecimiento en el uso de tecnologías termoquímicas para la gestión de residuos y un aumento en la demanda de electrónica flexible. Además, las innovaciones en biotecnología, incluyendo proteínas alternativas y fermentación de precisión, transformarán sectores como la alimentación y la salud. Estos desarrollos buscan impulsar la sostenibilidad y mejorar los procesos industriales.
La automatización está en auge, impulsada por el desarrollo de la inteligencia artificial agencial (Agentic AI), que se implementa en aplicaciones específicas como la robótica. Este avance, junto con los progresos en computación cuántica, innovaciones en biotecnología como la fermentación de precisión y las proteínas alternativas, así como las tecnologías termoquímicas, marcarán las tendencias tecnológicas a lo largo de 2026. Así lo afirma Daniel Casellas, director científico del Centro Tecnológico Eurecat.
Casellas destaca que una de las prioridades de Eurecat es proporcionar a las empresas herramientas para anticiparse a estas tendencias tecnológicas. Esto se logra mediante soluciones innovadoras que buscan satisfacer las necesidades del mercado y agregar valor al tejido económico e industrial, así como a la sociedad en su conjunto.
En el ámbito digital, se prevé que la inteligencia artificial agencial alcanzará una fase de consolidación para 2026. Joan Mas, director científico del Área Digital de Eurecat, señala que también se desarrollará la web agencial, un internet que permitirá a los agentes de inteligencia artificial interactuar entre sí de manera automatizada y segura. Para ese año, se anticipan especificaciones y pruebas piloto que precederán un despliegue generalizado.
Asimismo, se espera un avance significativo en tecnologías cuánticas, especialmente en computación cuántica. Aunque la ventaja cuántica aún está lejos de ser una realidad común, comenzarán a surgir aplicaciones concretas en sectores como el farmacéutico, financiero y logístico. Mas menciona que esto podría lograrse utilizando equipamiento cuántico real o emuladores capaces de manejar decenas de qubits.
La robótica y la automatización son ejemplos claros de cómo convergen las tecnologías digitales con las industriales. La evolución hacia una inteligencia artificial física, que actúa directamente en el mundo real a través de robots y vehículos autónomos, es un paso importante en este proceso. Ricard Jiménez, director científico del Área Industrial de Eurecat, explica que los modelos actuales de IA generativa han consumido casi toda la información disponible en internet para su entrenamiento. Por ello, su aprendizaje futuro dependerá cada vez más de datos provenientes del mundo físico.
Jiménez destaca que esta inteligencia artificial física debe ser capaz de percibir, razonar y actuar mediante dispositivos físicos como robots y drones. Se espera que esta tecnología comience a desplegarse en diversas industrias donde ya existe una gran cantidad de robots listos para ser dotados con algoritmos avanzados.
En cuanto a la electrónica flexible, Jiménez subraya que aunque los chips basados en carbono no reemplazarán al silicio para tareas computacionales pesadas, sí tendrán un papel destacado en sensores e Internet de las Cosas (IoT) económicos. La demanda por circuitos flexibles está creciendo rápidamente debido a su aplicabilidad en wearables y envases inteligentes.
En el ámbito sostenible, Irene Jubany, directora científica del Área de Sostenibilidad de Eurecat, enfatiza la necesidad urgente de gestionar adecuadamente los residuos dentro del marco de la economía circular. Las tecnologías termoquímicas como la pirólisis y gasificación serán clave para transformar residuos complejos en productos valiosos como biocombustibles y biomateriales.
A medida que nos adentramos en 2026, Francesc Puiggròs, director científico del Área de Biotecnología, prevé un crecimiento continuo en el uso innovador de biotecnologías tradicionales renovadas para abordar desafíos emergentes relacionados con salud y nutrición. El enfoque estará centrado no solo en alimentos más seguros sino también más sostenibles.
El mercado global está viendo un aumento notable hacia fuentes alternativas de proteínas como microorganismos unicelulares e insectos. Aunque su aceptación varía según regiones y culturas, Puiggròs asegura que la tendencia es claramente ascendente.
A medida que avanza el año 2026, se espera ver cómo estas innovaciones transforman no solo el sector alimentario sino también el campo médico con nuevas aplicaciones prácticas derivadas del análisis genómico.
Las tendencias incluyen la computación cuántica, la robótica inteligente, innovaciones en biotecnología como la fermentación de precisión y las proteínas alternativas, así como tecnologías termoquímicas.
Es un desarrollo de inteligencia artificial que permite a los agentes interactuar entre sí de forma automatizada y segura, alcanzando una fase de consolidación para 2026.
Se anticipan las primeras aplicaciones en sectores específicos como farmacéutico, finanzas y logística, con pruebas piloto utilizando equipamiento cuántico o emuladores.
Es una convergencia entre tecnología digital y aplicación industrial que permite a los robots y vehículos autónomos percibir, razonar y actuar en el mundo real.
Se espera que estas tecnologías ayuden en la gestión de residuos y contribuyan a la economía circular y descarbonización mediante procesos como pirólisis y gasificación.
La biotecnología continuará evolucionando hacia soluciones sostenibles en salud y nutrición, integrando nuevas fuentes de proteínas alternativas y mejorando procesos industriales.