El proyecto HEDERA, liderado por el Instituto Tecnológico de la Energía (ITE) y financiado por IVACE+i, ha logrado avances significativos en la producción de hidrógeno renovable. Se han desarrollado nuevos electrodos PEM que mejoran la eficiencia y prolongan la vida útil de los electrolizadores, cruciales para hacer competitivo el hidrógeno verde. Además, se ha creado un modelo de comportamiento que analiza la degradación de estos sistemas bajo condiciones variables de operación, como las que presentan las energías renovables. HEDERA busca optimizar el uso de materiales críticos y minimizar el desgaste durante su funcionamiento, colaborando con empresas para validar estos desarrollos en entornos cercanos al mercado. Este avance es un paso importante hacia la democratización del hidrógeno como vector energético.
El proyecto HEDERA, impulsado por el Instituto Tecnológico de la Energía (ITE) y respaldado por IVACE+i, ha alcanzado un punto crucial en su desarrollo, logrando avances significativos en la creación de nuevos electrodos PEM. Estos progresos son fundamentales para mejorar la eficiencia operativa de los electrolizadores, alargando su vida útil y disminuyendo el coste del hidrógeno verde, un paso esencial hacia la democratización de este recurso energético.
Desde su inicio, HEDERA se ha enfocado en uno de los principales desafíos que enfrenta el hidrógeno renovable: optimizar el funcionamiento de los electrolizadores, dispositivos que generan hidrógeno a través de un proceso químico conocido como electrólisis. Este proceso separa las moléculas de hidrógeno y oxígeno del agua utilizando electricidad, y es vital que estos equipos puedan operar con flexibilidad utilizando energía solar y eólica sin que esto incremente su degradación o sus costes operativos.
En esta fase intermedia del proyecto, el equipo del ITE, en colaboración con REDIT, ha realizado avances notables en el diseño de nuevos electrodos para electrolizadores PEM. Esta tecnología es compacta y ágil, capaz de producir hidrógeno de alta pureza y compatible con diversas fuentes de energía renovable. Sin embargo, hasta ahora, su implementación ha estado limitada por altos costos y una durabilidad reducida.
Los nuevos electrodos están siendo desarrollados mediante una exhaustiva caracterización en laboratorio y pruebas diseñadas para identificar las combinaciones óptimas de materiales y parámetros de fabricación que minimicen la degradación. En los próximos meses, el objetivo será consolidar estrategias que reduzcan el uso de materiales críticos, mejoren la eficiencia y minimicen el desgaste durante la operación real con energías renovables variables.
Simultáneamente al trabajo sobre materiales, se ha avanzado en la creación de un modelo que describe el comportamiento del electrolizador PEM bajo condiciones operativas variables. Este modelo está casi completo y solo falta integrar algoritmos específicos que cuantifiquen la degradación según diferentes escenarios operativos. “La degradación en sistemas PEM es un fenómeno complejo y multidimensional. En HEDERA estamos combinando nuestra experiencia electroquímica con una visión práctica para traducir esa complejidad en reglas operativas que reduzcan el desgaste sin comprometer la viabilidad económica”, comentan desde el equipo del ITE (REDIT).
A lo largo de esta fase, HEDERA también ha intensificado sus colaboraciones con empresas para validar los resultados obtenidos en condiciones cercanas al mercado. Se están realizando pruebas conjuntas sobre materiales y su aplicación en electrodos monocelda para verificar su rendimiento real y potencial escalabilidad industrial. Además, se están evaluando posibles implementaciones del modelo digital desarrollado para aplicarlo a diversos casos de uso con perfiles específicos de generación renovable y consumo.
Los progresos hasta ahora indican que operar electrolizadores en entornos con integración renovable introduce variaciones inevitables en la intensidad eléctrica, afectando directamente a su degradación. El enfoque actual del proyecto es convertir este conocimiento en estrategias operativas efectivas que minimicen dicho impacto.
El proyecto HEDERA cuenta con el expediente IMDEEA/2025/106 y está financiado por IVACE+i así como por la Unión Europea dentro del Programa Operativo FEDER de la Comunidad Valenciana 2021–2027.
El proyecto HEDERA es una iniciativa liderada por el Instituto Tecnológico de la Energía (ITE) y financiada por IVACE+i, que busca desarrollar electrodos PEM más eficientes para la producción de hidrógeno renovable, alargando la vida útil de los electrolizadores y reduciendo los costos del hidrógeno verde.
El objetivo principal del proyecto es hacer que los electrolizadores puedan operar de manera eficiente con energía solar y eólica, minimizando su degradación y costos operativos.
Se han realizado avances significativos en el desarrollo de nuevos electrodos PEM y en la creación de modelos de degradación que permitirán operar los electrolizadores de forma más eficiente.
Los nuevos electrodos se están formulando a partir de una caracterización exhaustiva en laboratorio y campañas de ensayos para identificar combinaciones de materiales que provoquen menor degradación.
La operación de electrolizadores en escenarios con integración renovable introduce variaciones inevitables de intensidad que afectan directamente su degradación. El proyecto busca estrategias para minimizar este impacto.
Se está intensificando la colaboración con empresas para validar resultados en condiciones cercanas al mercado, incluyendo el testeo de materiales y su uso en electrodos en monocelda.