Un nuevo artículo explora los planetas más calientes del universo, centrándose en exoplanetas que orbitan tan cerca de sus estrellas que sus superficies están fundidas, creando océanos de lava. Estos planetas, como Corot-7b y Kepler-10b, tienen periodos orbitales extremadamente cortos y temperaturas que superan los 3000 °C. Se discuten sus orígenes, sugiriendo que muchos son remanentes de gigantes gaseosos que han perdido elementos volátiles. El estudio incluye detalles sobre la composición y las condiciones extremas en estos cuerpos celestes, destacando su importancia en la comprensión de la formación planetaria y la dinámica estelar.
Un artículo de José Luis VALER MURILLO, colaborador de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), Delegación Territorial en Castilla y León
Los exoplanetas, que orbitan tan cerca de sus estrellas que parecen rozarlas, presentan condiciones extremas. Estos cuerpos celestes poseen periodos orbitales de pocas horas, lo que provoca que sus superficies se encuentren fundidas, formando auténticos océanos de lava. Las temperaturas en estos planetas pueden superar el punto de ebullición del hierro, generando un magma altamente dinámico debido a los intensos efectos de las mareas. Desde su superficie, los soles se observan como enormes discos incandescentes.
Palabras clave: exoplanetas; planetas de lava.
El origen de estos planetas ha sido objeto de numerosas especulaciones. La evidencia sugiere que muchos son núcleos metálicos de planetas gaseosos que han perdido sus elementos volátiles. Generalmente, estos planetas tienen una alta densidad, en gran parte por su elevado contenido de hierro. Sin embargo, algunos presentan densidades similares a la Tierra. Se han identificado gigantes gaseosos cercanos a sus estrellas que han sufrido una considerable pérdida de masa, incluso mostrando colas de gases arrastrados por vientos estelares. Este proceso puede durar miles de millones de años y afecta la órbita del planeta conforme pierde masa.
Cuando un gigante gaseoso se encuentra muy próximo a su estrella, disminuye tanto su velocidad orbital como la distancia a la misma con el tiempo. Esto explica la existencia de planetas de lava en posiciones tan cercanas a sus estrellas y con periodos orbitales extremadamente cortos. La masa de estos planetas varía entre 2 y 10 veces la masa terrestre, aunque existen casos con masas mucho menores.
Entre los exoplanetas más conocidos se encuentran Corot-7b, Kepler-10b, Kepler-78b, K2-141b y BD+05 4868Ab.
Corot-7b, ubicado a aproximadamente 490 años luz de la Tierra, tiene un diámetro cercano a los 20,000 km y una masa 4.8 veces mayor que la terrestre. Su periodo orbital es de 20 horas y 29 minutos. A solo 1/23 parte de la distancia entre Mercurio y el Sol, el hemisferio iluminado alcanza temperaturas alrededor de 2200 °C, mientras que el lado oscuro se enfría hasta -225 °C debido a su rotación sin atmósfera significativa.
Kepler-10b, descubierto en 2010 por la misión Kepler, se encuentra a unos 608 años luz y orbita muy cerca de una estrella similar al Sol. Con un periodo orbital inferior a un día terrestre (0.84 días), su temperatura en el hemisferio iluminado puede alcanzar los 2000 °C. Su densidad es superior a la del hierro, sugiriendo una composición rica en este elemento.
Kepler-78b, descubierto en 2013, orbita alrededor de una estrella ligeramente menos masiva que el Sol y tiene un periodo orbital impresionante: solo ocho horas y media. Su temperatura puede llegar hasta los 3000 °C en el lado iluminado.
K2-141b, hallado en 2018, presenta un periodo orbital ultracorto de apenas 6.7 horas y es considerado una supertierra con características similares a las anteriores.
BD+05 4868 Ab, descubierto recientemente en 2025 por el satélite TESS, es notable por ser el planeta más ligero mencionado aquí; su masa es comparable a la Luna y está experimentando un proceso acelerado de desintegración debido a su proximidad extrema a su estrella.
A través del uso continuo de técnicas como el tránsito periódico, se prevé descubrir aún más planetas con diversas características orbitando cerca de sus estrellas anfitrionas. Muchos podrían ser remanentes metálicos resultantes del desgaste gradual de planetas gaseosos originales.
REFERENCIAS
Queloz, D., et al., (2009). The CoRoT-7 planetary system: two orbiting super-Earths. Astronomy and Astrophysics, vol. 506(1), pp. 303-319.
| Planeta | Masa (veces la de la Tierra) | Temperatura (°C) | Periodo Orbital (horas) | Distancia a su estrella (distancia de Mercurio) |
|---|---|---|---|---|
| Corot-7b | 4.8 | 2200 (hemisferio iluminado), -225 (hemisferio nocturno) | 20.5 | 1/23 |
| Kepler-10b | 3.72 | 2000 | 20.16 | < 1/20 |
| Kepler-78b | 1.7 | 3000 | 8.5 | N/A |
| K2-141b | 5.08 | > 3000 (hemisferio iluminado), -200 (lado nocturno) | 6.7 | < 1/41 de Mercurio |
| BD+05 4868 Ab | Semejante a la Luna (~0.01) | 2000 | 30.5 | N/A |
Los planetas de lava son exoplanetas que orbitan muy cerca de sus estrellas, lo que provoca que sus superficies estén fundidas y formen océanos de lava. Estas condiciones extremas resultan en temperaturas que pueden superar el punto de ebullición del hierro.
Se ha especulado que muchos planetas de lava son remanentes de núcleos metálicos de planetas gaseosos que han perdido sus elementos volátiles. A medida que pierden masa, su órbita se reduce, llevándolos a posiciones cercanas a sus estrellas.
Algunos ejemplos incluyen Corot-7b, Kepler-10b, Kepler-78b, K2-141b y BD+05 4868Ab. Cada uno tiene características únicas en términos de temperatura, masa y composición.
Las temperaturas en los hemisferios iluminados de estos planetas pueden alcanzar hasta 3000 °C, mientras que el lado nocturno puede estar a temperaturas extremadamente bajas debido a la falta de atmósfera para distribuir el calor.
La técnica del tránsito periódico se utiliza para detectar estos exoplanetas, observando variaciones en el brillo de las estrellas causadas por el paso del planeta frente a ellas. Posteriormente, se confirma su presencia mediante análisis gravitacionales.