El artículo "Engelamiento: la invención de una palabra aeronáutica" de Alejandro Méndez Frades, publicado por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), explora el neologismo "engelamiento", creado por los meteorólogos José María Lorente Pérez y Pío Pita Suárez-Cobián. Este término describe un fenómeno meteorológico crítico que afecta la seguridad en la navegación aérea, caracterizado por la formación de hielo en las aeronaves a temperaturas entre -2 °C y -20 °C. A pesar de su relevancia, "engelamiento" no ha sido aceptado oficialmente por la Real Academia Española. El texto también detalla los esfuerzos históricos para establecer este término en el léxico aeronáutico y su evolución dentro del contexto meteorológico español, resaltando su importancia en la industria de la aviación.
Un artículo de Alejandro MÉNDEZ FRADES, Agencia Estatal de Meteorología (AEMET)
Engelamiento es un término acuñado por los meteorólogos José María Lorente Pérez y Pío Pita Suárez-Cobián. Aunque se ha vuelto común en la literatura relacionada con fenómenos meteorológicos cruciales para la seguridad aérea, aún no forma parte del Diccionario de la Real Academia Española.
Este fenómeno se refiere a la acumulación de hielo sobre el fuselaje de las aeronaves, un problema significativo que afecta la seguridad operacional durante el vuelo. El engelamiento deteriora el perfil aerodinámico del avión, incrementa su peso y puede causar fallos en los instrumentos, además de reducir la visibilidad al obstruir las ventanillas.
El engelamiento ocurre generalmente entre temperaturas de –2 °C y –20 °C, requiriendo suficiente agua líquida en el ambiente. Cuando las gotas de agua subfundidas impactan contra el avión, se congelan instantáneamente, liberando calor latente que contribuye a enfriar más gotas y facilitar así la formación del hielo.
La preocupación por este fenómeno comenzó cuando se observó su aparición en las primeras aeronaves al atravesar nubes densas. En España, esta inquietud aumentó con el inicio de las primeras rutas aéreas comerciales y expediciones aéreas que marcaron el desarrollo de la industria aeronáutica nacional.
José María Lorente Pérez y Francisco Morán Samaniego fueron dos figuras clave en este ámbito. A instancias del jefe del Servicio Meteorológico Español, Enrique Meseguer, Lorente llevó a cabo un estudio exhaustivo sobre la meteorología necesaria para vuelos entre Sevilla y Buenos Aires en 1927. Por su parte, Morán realizó un análisis climatológico que fue publicado poco después.
La vocación por la meteorología aeronáutica llevó a Lorente a solicitar una beca para formarse en Alemania. Esta experiencia fue fundamental para su posterior colaboración con Pío Pita en la publicación de Meteorología Aeronáutica, donde introdujeron formalmente el término engelamiento.
En 1942, Lorente propuso los términos engelar y engelarse a la RAE para su inclusión en el diccionario. En su carta, argumentaba que era necesario contar con una denominación adecuada para un fenómeno que representaba un grave riesgo para los vuelos.
A pesar de reconocer la validez de sus argumentos, la RAE consideró inviable aceptar estos neologismos debido a que estaban compuestos por elementos híbridos provenientes tanto del español como del latín. La Academia sugirió alternativas como enhelar, pero sin éxito inmediato.
A lo largo de los años, el uso del término engelamiento se consolidó dentro del argot meteorológico gracias al trabajo continuo de los servicios meteorológicos españoles y su participación activa en foros internacionales. La Organización Meteorológica Mundial (OMM) incluyó finalmente este término en su léxico internacional en 1966.
A pesar de su aceptación creciente entre profesionales, engelamiento sigue sin estar documentado oficialmente en el Diccionario de la Lengua Española hasta hoy, aunque ya se reconoce como uno de los principales peligros asociados a la aviación moderna.
A continuación se presentan algunas obras relevantes que abordan este fenómeno:
A medida que avanza el tiempo, es probable que términos como engelamiento, esenciales para garantizar la seguridad aérea, encuentren finalmente su lugar reconocido dentro del lenguaje oficial.
El engelamiento es un neologismo que se refiere a la deposición de hielo sobre el fuselaje de una aeronave, un fenómeno meteorológico de gran importancia para la seguridad operacional de los vuelos.
El término fue ideado por los meteorólogos José María Lorente Pérez y Pío Pita Suárez-Cobián.
El engelamiento puede degradar el perfil aerodinámico de la aeronave, aumentar su peso, reducir la velocidad y afectar la visibilidad, lo que representa un grave riesgo durante el vuelo.
No, a pesar de su uso extendido en la literatura meteorológica, hasta la fecha no ha sido incorporado al Diccionario de la Real Academia Española.
Otros términos utilizados incluyen "enhelamiento", "depósito de hielo" e "incrustaciones de hielo".
Se formó a partir del prefijo latino "gel" (helado) y el prefijo "en", similar a otros términos como "enlodarse" o "encerarse".
La RAE consideró que el término era híbrido y sugirió utilizar elementos completamente castellanos para su formación. Propuso alternativas como "enhelar" o "enhelamiento".
A pesar de no ser reconocido formalmente por la RAE, su uso se consolidó con los años gracias a programas de formación y publicaciones en el ámbito meteorológico.