Greenpeace ha denunciado la actividad ilegal del pesquero español 'Naboeiro', que fue sorprendido capturando tiburones zorro ojón en una zona de alta mar frente a África, donde la pesca de esta especie está prohibida. La organización ecologista ha solicitado a la Secretaría General de Pesca que investigue las imágenes y valore la denuncia, subrayando la necesidad de proteger los océanos y cumplir con el Tratado Global de los Océanos. Greenpeace destaca que menos del 1% del océano está protegido y critica la ineficacia de las organizaciones pesqueras regionales en la conservación marina. Además, exige medidas para garantizar una gestión sostenible de los recursos pesqueros y una mayor transparencia en los datos de capturas.
Greenpeace denuncia la pesca ilegal de un buque español en alta mar
La organización ecologista Greenpeace ha revelado que el pesquero español Naboeiro fue sorprendido capturando tiburones zorro ojón (Alopias superciliosus) en aguas internacionales, una actividad prohibida por la normativa europea. Las imágenes obtenidas muestran cómo los tripulantes del barco cercenaron las aletas de estos ejemplares, lo que representa una clara violación de las regulaciones pesqueras.
Ante esta situación, Greenpeace ha solicitado formalmente a la Secretaría General de Pesca que examine las grabaciones y tome medidas al respecto. La organización insiste en la necesidad de intensificar los esfuerzos para erradicar estas prácticas ilegales que amenazan la biodiversidad marina y el futuro de los océanos.
En el contexto del Día de los Océanos, Greenpeace subraya que menos del 1% del océano está protegido y hace un llamado al Gobierno español para que mantenga su compromiso con el objetivo 30×30, que busca proteger al menos el 30% de los océanos para el año 2030. Este compromiso será crucial durante la primera Conferencia de las Partes (COP) sobre Océanos, programada para enero próximo en Nueva York.
Las operaciones del Naboeiro, documentadas en la Zona de Convergencia entre las corrientes de Canarias y Guinea, están bajo la supervisión de la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (ICCAT). Esta región es considerada prioritaria por Greenpeace para su protección bajo el Tratado Global de los Océanos.
Las imágenes obtenidas por Greenpeace evidencian varios incumplimientos por parte del Naboeiro. En primer lugar, se constató que los tiburones zorro ojón fueron subidos a bordo, contraviniendo así las disposiciones legales que exigen su liberación inmediata si son capturados accidentalmente. Además, el cercenamiento de sus aletas también infringe la normativa europea que prohíbe esta práctica.
Asimismo, se ha señalado que el buque tiene la obligación de reportar todas sus capturas y descartes mediante su cuaderno diario de pesca. Greenpeace ha solicitado acceso a esta información a través del Convenio de Aarhus, ya que cualquier falta en este reporte constituiría otra violación grave a las regulaciones pesqueras europeas.
Este caso pone en evidencia las deficiencias en las normas adoptadas por la UE para proteger especies vulnerables y resalta la ineficacia de las organizaciones regionales encargadas de regular la pesca en alta mar. Según Greenpeace, más del 37% de los recursos pesqueros globales están sobreexplotados, lo cual es alarmante.
Ana Pascual, responsable de la campaña Oceánica de Greenpeace, afirmó: “Este caso demuestra cómo algunos barcos aprovechan la impunidad en aguas internacionales para evadir la ley, poniendo en riesgo tanto la biodiversidad marina como el futuro del sector pesquero”. Pascual también advirtió sobre cómo estas prácticas podrían socavar el recién aprobado Tratado Global de los Océanos antes incluso de su implementación efectiva.
Greenpeace ha formulado varias demandas al Gobierno español:
A medida que se aproxima un nuevo ciclo legislativo y conferencias clave sobre conservación marina, Greenpeace enfatiza que es fundamental actuar con urgencia para proteger nuestros océanos y garantizar un futuro sostenible para todos sus habitantes.
El buque ‘Naboeiro’ fue captado capturando una especie de tiburón no permitida y cercenando sus aletas, vulnerando la normativa europea.
Greenpeace ha solicitado formalmente a la Secretaría General de Pesca que estudie las imágenes y valore la denuncia del caso, además de demandar una mayor protección para los océanos.
El Naboeiro tiene la obligación de liberar inmediatamente los tiburones capturados accidentalmente sin causarles daño, y debe reportar todas las capturas, incluyendo descartes, en su cuaderno diario de pesca.
La zona de convergencia es vital para los océanos ya que mezcla aguas ricas en nutrientes y genera alta productividad marina, sustentando una compleja red trófica con diversas especies, incluidas varias amenazadas.
Greenpeace demanda la creación de santuarios marinos, frenar el lobby industrial en las negociaciones pesqueras, mayor transparencia en los datos de captura y una transición hacia un modelo de pesca sostenible.