La ciudadanía de La Aldea, Gran Canaria, ha llevado a cabo una protesta enérgica contra la instalación de una macrogranja marina por parte de Gran Canaria Bass Company SL. Greenpeace y otros colectivos han denunciado que este proyecto amenaza la biodiversidad marina y el modo de vida local, históricamente vinculado a la pesca sostenible. Bajo el lema “¡MACROGRANJAS MARINAS NO!”, los manifestantes exigen la paralización inmediata del macroproyecto, argumentando que causaría graves impactos ambientales y socioeconómicos. La movilización se produce en un contexto donde la isla ya ha sufrido las consecuencias negativas de la acuicultura industrial, como lo evidencian episodios recientes de muerte masiva de peces y el cierre de playas. Los opositores al proyecto advierten sobre el riesgo que representa para la economía local y la salud del medio marino.
Greenpeace alerta sobre el peligro de las macrogranjas marinas en La Aldea
Las instalaciones de jaulas marinas proyectadas en La Aldea, Gran Canaria, han suscitado una fuerte oposición por parte de Greenpeace y otros colectivos. Según la organización ecologista, estas jaulas representan una grave amenaza para la biodiversidad marina y el modo de vida de la población local, que ha estado históricamente ligada a un modelo de pesca sostenible.
Bajo el lema “¡MACROGRANJAS MARINAS NO!”, los manifestantes exigen que se priorice la protección del entorno marino frente a intereses industriales. Esta movilización se produce tras incidentes previos en la isla, como la muerte masiva de lubinas en noviembre pasado, cuando las jaulas de la empresa Aquanaria provocaron el cierre de varias playas debido a la contaminación.
La costa de La Aldea se convirtió hoy en el escenario de una significativa protesta ciudadana, justo antes del Día Mundial de los Océanos. Convocada por Greenpeace y la Plataforma por un Litoral Limpio, cientos de personas se unieron para exigir la paralización inmediata del proyecto impulsado por Gran Canaria Bass Company SL, al que consideran un “atentado ecológico y socioeconómico”.
Irene Sánchez Lasso, portavoz de Greenpeace en Canarias, afirmó: “Hoy el pueblo de La Aldea y la sociedad canaria han dejado claro que no van a permitir que conviertan nuestro mar en un polígono industrial. La macrogranja representa una amenaza directa para la salud del medio marino y un duro golpe para nuestra economía local.”
La movilización también puso de manifiesto el rechazo a un modelo económico extractivista que privatiza el espacio público marino. Durante la protesta, diversas embarcaciones navegaron hasta el espigón de La Aldea con una pancarta que decía “No a la macrogranja marina de La Aldea”, donde aproximadamente 700 personas se congregaron para expresar su oposición.
Al finalizar el acto, se leyó un manifiesto conjunto, alertando sobre los graves impactos ambientales asociados a estas instalaciones flotantes. Se mencionaron problemas como la contaminación del agua por materia orgánica y sustancias tóxicas, así como riesgos para especies silvestres.
Gran Canaria Bass Company SL, con capital mayoritariamente procedente de los Emiratos Árabes, planea instalar 24 jaulas marinas en La Aldea para producir 5.400 toneladas de lubinas destinadas principalmente a exportación. Este tipo de acuicultura plantea serias preocupaciones debido a su proximidad con áreas protegidas bajo la Red Natura 2000.
Además, se ha documentado la presencia del angelote (Squatina squatina) en zonas cercanas al proyecto; esta especie está catalogada como crítica por la UICN. Si se lleva a cabo este plan, podría afectar gravemente tanto al ecosistema local como a los pescadores artesanales que dependen del mar para su sustento.
A finales de 2025, La Aldea ya experimentó las consecuencias negativas asociadas a la acuicultura marina cuando ocurrieron muertes masivas de lubinas cerca de playas locales. Este evento llevó al cierre temporal de 15 playas en varios municipios cercanos. Greenpeace ha estado denunciando estos incidentes durante años y aboga por proteger el litoral mediante reservas marinas.
Sánchez Lasso concluyó: “Este proyecto es un nuevo ejemplo del modelo económico extractivista que solo beneficia a unos pocos. La defensa de nuestros océanos es innegociable y continuaremos movilizándonos si las autoridades ignoran las demandas ciudadanas.”
| Cifra | Descripción |
|---|---|
| 24 | Número de jaulas marinas proyectadas |
| 5,400 | Toneladas de lubinas que se producirían |
| 15 | Número de playas afectadas por la muerte masiva de lubinas |
| 90% | Porcentaje del capital de la empresa procedente de los Emiratos Árabes |
Greenpeace denuncia que las jaulas marinas proyectadas en el municipio de La Aldea amenazan de muerte la biodiversidad marina y la forma de vida de su población, que históricamente ha estado ligada a un modelo de pesca sostenible.
El lema de la protesta es “¡MACROGRANJAS MARINAS NO!”, bajo el cual Greenpeace y otros colectivos exigen que se priorice la protección del mar frente a los intereses industriales.
En noviembre, se produjo una muerte masiva de lubinas en las jaulas propiedad de la empresa Aquanaria, lo que provocó el cierre de varias playas debido a la contaminación del agua.
Cientos de personas participaron en una acción colectiva, navegando hasta el espigón de la playa de La Aldea y desplegando una pancarta con el eslogan “No a la macrogranja marina de La Aldea”.
Se alertó sobre los graves impactos ambientales que conllevan estas instalaciones flotantes, como contaminación del agua, transmisión de enfermedades a especies silvestres, eutrofización del medio marino y riesgo crítico de fugas.
Gran Canaria Bass Company SL pretende instalar 24 jaulas marinas para producir 5.400 toneladas de lubinas, destinadas casi en su totalidad a la exportación.
Greenpeace se opone al proyecto porque representa una amenaza directa para la salud del medio marino y afecta negativamente a la economía local y a la supervivencia del sector pesquero artesanal.
A finales de 2025, se registró una muerte masiva de lubinas en jaulas que provocó el cierre de 15 playas debido a problemas ambientales relacionados con estas instalaciones.
Greenpeace afirma que defenderán los océanos y el futuro de las próximas generaciones, continuando con sus movilizaciones si las autoridades ignoran a la ciudadanía.