AIJU e Inescop, en colaboración con REDIT, han lanzado el proyecto BISFREE_25, financiado por IVACE+I, con el objetivo de eliminar bisfenoles de productos infantiles y calzado. Este proyecto se enfoca en detectar estos compuestos químicos, evaluar alternativas y desarrollar procesos de descontaminación. A pesar de que los plásticos reciclados aún no cumplen con los estándares para productos infantiles, se están logrando avances significativos para crear materiales más seguros y sostenibles. La iniciativa responde a la creciente demanda de productos responsables y al fortalecimiento de normativas en la Unión Europea sobre sustancias químicas nocivas.
El Instituto Tecnológico del Producto Infantil y de Ocio – AIJU y Inescop, un centro tecnológico enfocado en la innovación del sector del calzado, han unido fuerzas para coordinar el proyecto BISFREE_25. Esta iniciativa, respaldada por IVACE+I, tiene como finalidad asistir a las empresas de los sectores infantil y del calzado en la eliminación de bisfenoles de sus productos, lo que contribuirá a mejorar la seguridad del consumidor y a mitigar el impacto ambiental.
El proyecto se articula en tres ejes fundamentales: la detección de bisfenoles en materiales y productos, la evaluación toxicológica y ambiental de alternativas a estos compuestos, así como el desarrollo de un proceso eficaz de descontaminación que evite su propagación en materiales reciclados.
Alejandra Segura, responsable del proyecto en AIJU, señala que “el objetivo es desarrollar tecnologías que permitan eliminar los bisfenoles de productos y residuos, contribuyendo así a un ciclo de vida más seguro y sostenible”.
Segura también menciona que “los resultados evidencian la presencia de bisfenoles en plásticos reciclados, especialmente en aquellos derivados de la recuperación de residuos posconsumo. Sin embargo, no se han detectado bisfenoles en materias primas destinadas al juguete u otros artículos infantiles”.
En el ámbito del calzado, se observa una creciente transición hacia modelos de producción más sostenibles. Muchas empresas ya están implementando agentes de recurtición con bajo contenido o libres de bisfenoles. Proyectos como BISFREE_25 son vitales para que el sector continúe avanzando hacia la circularidad y sostenibilidad exigidas por la Unión Europea y los consumidores cada vez más conscientes sobre el consumo responsable.
Isabel Maestre, investigadora principal de BISFREE_25 en Inescop, destaca que las pruebas realizadas “no presentan efectos ecotoxicológicos relevantes”, lo que confirma su “idoneidad medioambiental y viabilidad industrial”. Además, los procedimientos de descontaminación desarrollados han mostrado una alta eficacia al aplicarse tanto en plástico reciclado como en cuero contaminado con bisfenoles, logrando reducciones significativas en su concentración.
A pesar de estos avances, aún no se ha alcanzado un nivel adecuado para incluir plásticos reciclados en productos infantiles. No obstante, sí se están logrando progresos hacia materiales reciclados con bajo contenido en bisfenoles, lo cual favorece una economía más circular y mejora el perfil químico-ambiental de los productos finales.
Los bisfenoles son compuestos utilizados comúnmente en la fabricación de plásticos y resinas epoxi debido a sus propiedades. El bisfenol A ha sido uno de los más empleados durante años; sin embargo, recientes investigaciones han señalado sus potenciales efectos disruptores endocrinos y su impacto negativo tanto en la salud humana como en los ecosistemas. En respuesta a esta situación, la Unión Europea ha intensificado las restricciones sobre su uso.
Las soluciones desarrolladas por AIJU e Inescop dentro del marco del proyecto BISFREE_25 permitirán a las empresas ofrecer productos más seguros y libres de bisfenoles. Este avance no solo protege a los consumidores más vulnerables sino que también fortalece la competitividad industrial y mejora su sostenibilidad ante mercados cada vez más exigentes.
El proyecto BISFREE_25 es una iniciativa coordinada por AIJU e Inescop, financiada por IVACE+I, que busca ayudar a las empresas de los sectores infantil y del calzado a eliminar los bisfenoles de sus productos, mejorando la seguridad de los consumidores y reduciendo el impacto ambiental.
El proyecto se estructura en tres líneas principales: la detección de bisfenoles en materiales y productos, la evaluación toxicológica y ambiental de alternativas a estos compuestos, y el desarrollo de un proceso efectivo de descontaminación para evitar su propagación en materiales reciclados.
Los bisfenoles son compuestos utilizados en la fabricación de plásticos y resinas epoxi. Se ha acumulado evidencia científica sobre sus posibles efectos disruptores del sistema endocrino y su impacto negativo en la salud y los ecosistemas, lo que ha llevado a la Unión Europea a reforzar las restricciones sobre su uso.
Los resultados indican que aunque se han encontrado bisfenoles en plásticos reciclados, no se han detectado en materias primas destinadas a juguetes u otros artículos infantiles. Además, se han desarrollado procedimientos de descontaminación que han demostrado ser efectivos para reducir la concentración de bisfenoles.
El proyecto permite avanzar hacia materiales reciclados con bajo contenido en bisfenoles, lo que contribuye a una economía más circular y mejora el perfil químico-ambiental de los productos finales.